Los tatuajes y la diabetes


Un tema que nos ha resultado muy interesante (gracias paty) es el que concierne a los tatuajes y la diabetes. Es cierto: los diabéticos deben tener ciertos cuidados con distintos aspectos de sus vidas. Y tatuarse no es un tema menor para ellos.

Pero aclaremos las cosas de entrada. Tener diabetes no afecta al momento de tatuarse o hacerse un piercing. Siempre y cuando se tomen las medidas y cuidados necesarios que siempre se recomiendan, no habrá problemas mayores. El único problema es que la cicatrización puede tardar un poco más, pero no hay mayores inconvenientes que ese.

Lo que sí hay son ciertas zonas del cuerpo con las que hay que tener muchísimo cuidado al momento de tatuarnos. Estas son las partes en las que haya poca circulación de la sangre: un diabético no debería hacerse tatuajes en los tobillos o muñecas. Tampoco es recomendable tatuarse en las nalgas ni en la parte baja de las piernas.  Las áreas donde se reciben las inyecciones (muslos, abdomen y brazos) deberían evitarse al momento de tatuarnos.

De cualquier forma, no hay riesgos para tatuarse si se es diabético. Es más: hay incluso diabéticos que se tatúan información sobre su enfermedad por si les llega a ocurrir alguna emergencia  (como quedar inconcientes y necesitar una inyección de insulina) y necesitan ayuda. Es como un brazalete de alerta médica permanente, muy útil en algunos casos.

Hay que tener sumo cuidado (se sea diabético o no) de no agarrar ninguna infección, sobre todo si esta puede generar algún descontrol de la diabetes.

 

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