El piercing como adorno sexual


 
De a poco los piercings se colocan cada vez más abajo con la intención de que sean sexys

La práctica del piercing es un ritual que se remonta a unos 4000 o 5000 años atrás. Generalmente eran utilizados con motivos religiosos, y cada sitio donde se colocaba el piercing tenía un significado determinado, dependiendo la cultura que lo realizara. Suponían una muy fuerte tradición y se hacían sin pensar tanto en el tema ornamental.

Hoy en día el piercing ya no tiene ese significado profundo y espiritual que solía tener (al menos no para la mayoría de la gente que se lo hace) y tiene más connotaciones sexuales que antes. Uno se hace un piercing para resaltar tal o cual parte de nuestro cuerpo, embellecernos estéticamente e insinuar ciertas cosas.

Desde que el piercing en el ombligo se ha convertido en una moda muy popular alrededor de 1994, cuando la supermodelo Christy Turlington desfiló con uno en las pasarelas. A esa iniciativa se sumó otra supermodelo, Naomi Campbell, y la moda creció hasta llegar cada vez más abajo del cinturón.

Un piercing muy popular es el llamado Príncipe Albert, que se coloca en los genitales masculinos, más específicamente en el glande. Este príncipe era el esposo de la famosa Reina Victoria de Inglaterra y se perforó el pene desde afuera del frenillo hacia dentro de la uretra.

Se dice que como los pantalones de la época eran muy apretados, este piercing servía para sujetar el pene a un gancho y disimular el bulto incómodo.

Hoy en día esta técnica del piercing en el pene se la conoce así en nombre de este famoso príncipe.

Las mujeres últimamente se animan más y más a realizarse perforaciones en su área genital, con la excusa de aumentar el placer en el acto sexual. Los piercings en el clítoris son cada vez más usuales.

Igual siempre es bueno tener en cuenta que no todos los piercings están hechos para todas las personas, ya que anatómicamente somos todos distintos y hay cuerpos que no están preparados para estos piercigs.

Como hemos visto, hoy en día la mayor parte de los piercings son puestos con intenciones sexuales y estéticas. Y cada vez más gente se hace alguna perforación con este motivo.

Vía | blog.piercingmap

 

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