Técnicas de tatuajes: aprendiendo el arte de tatuar

Ya lo hemos dicho anteriormente: el tatuaje es todo un arte (por algo nuestro sitio se llama CuerpoyArte, ¿no?). De hecho, hemos visto que se trata de una de las artes más antiguas del ser humano en reiteradas ocasiones. Y como es un arte, no cualquiera está apto para tatuar a alguien. Uno debe especializarse, lograr una técnica adecuada, desarrollar una capacidad especial para enfrentarse a una responsabilidad tan grande como es marcar a alguien de por vida. Es por eso que a continuación hablaremos sobre las distintas técnicas para tatuar.

No hay muchas técnicas de tatuajes, pero más allá del método es necesario que los artistas se entrenen primero y tengan cierta habilidad (para no caer en ciertos errores). De cualquier manera se pueden implementar ciertas técnicas para desarrollar este arte.

La técnica depende mucho del equipamiento que utilicemos para aplicar la tinta, ya que hoy en día se utiliza la máquina, pero en muchos lugares la tradición es hacerlo con otros elementos. Claro que no solo el equipamiento hace que varíe; también el país y la cultura hace que la forma de tatuar sea distinta, incluso con un mismo utensilio.

En algunas sociedades tribales se corta el diseño en la piel y luego ponen tinta (elaborada a partir de ceniza, agua y plantas) sobre esas heridas. Cuando cicatrizan queda hecho el tattoo. En otros sitios el sistema es más parecido al moderno, clavando con palos afilados o huesos de animal la tinta debajo de la piel.

El método "Irezumi" en Japón es una técnica a mano mediante herramientas con agujas hechas de caña de bambú o acero en la que se golpea repetidas veces y de a poco se inserta la tinta.

Estos son, claramente, métodos muy duros y dolorosos, en los que se necesitan años de entrenamiento para lograr una buena técnica y tatuar decentemente.

La técnica con máquina de tatuajes moderna (eléctrica) ha hecho las cosas más fáciles, pero no significa que cualquiera pueda tatuar. Ya vimos como funciona la maquina de tatuajes, y por más sencillas que haga las cosas, implica un dominio particular si uno no quiere correr riesgos.

Se debe tener mucha cautela en dar el espacio adecuado entre la máquina y la piel, para que la aguga deposite la tinta en el lugar correcto. Hay que tener buen pulso y habilidad: si la tinta va muy profundo en la piel, entonces entrará en contacto con los fluidos corporales y se esparcirá por el cuerpo, si está puesta muy superficialmente, entonces el tatuaje se desvanecerá gradualmente a medida que la nueva piel vaya surgiendo.

Obviamente también importan la higiene y la seguridad del proceso, que son reglas básicas para empezar a tatuar. Y siempre conviene practicar con una naranja primero antes de llegar a tatuar a una persona.

 

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