Piercing en el labio: cuidados


Dentro de los piercings faciales, los piercings en la nariz y especialmente los piercings en el labio son los más populares que hay, después de los de las orejas, por supuesto. Son delicados, sanan considerablemente rápido y no duelen demasiado. Pero algo muy importante sobre ellos es el cuidado que hay que darle. Por ello, te propongo que conozcamos algunos detalles interesantes sobre cómo cuidar un piercing labial.

La importancia de cuidar el piercing del labio


En primer lugar debes tratar a tu nuevo piercing en el labio como lo que realmente es: una herida. Tu cuerpo hará lo que naturalmente tiene que hacer cuando hay una herida. Podrás experimentar hinchazón, enrojecimiento, formación de costras, mucha sensibilidad y, posiblemente, sangrado.

Estos son todos los fenómenos naturales en el proceso de curación. También habrá algo de pus (ese característico líquido amarillento) que sale de la herida. Esta es la forma en la que tu cuerpo interá proteger la zona de posibles infecciones. La nueva perforación es, esencialmente, una forma nueva entrada para las bacterias entren en tu cuerpo, por ello cuidarlo es muy importante.

Consideraciones y consejos para cuidar el piercing en el labio


Uno de los factores más comunes es la necesidad de mantener las manos limpias en todo momento. Lávate las manos con frecuencia, y en cualquier momento. Procura que nadie más que tú lo toque y en caso de que alguien lo haga, más te vale que se haya lavado bien las manos antes, aunque lo mejor es que simplemente esperen hasta que la herida haya sanado. Esto reducirá significativamente tus probabilidades de contraer una infección.

El ibuprofeno puede ayudar a mantener la hinchazón al mínimo, y se puede tomar cuando sea necesario para el dolor. La vitamina B con zinc puede ayudar en el proceso curativo. Si es posible, deberías comenzar a tomar esta vitamina unos meses antes de realizar la perforación. Tal vez sea mejor elegir un multivitamínico con vitamina B y zinc incluidos para una mejor salud en general.


Evita comer, fumar y beber dentro de las primeras tres horas de la perforación. Para mantener limpia el área infectada, primero y principal lavarse bien las manos antes de limpiar el área, hacerlo suave y limpiar el área con agua y jabón primero. Utilizando un hisopo de algodón retira con cuidado cualquier acumulación que se haya formado alrededor de la perforación.

Esto debe hacerse dos veces al día. Tu piercing también puede llevar bacterias y debe limpiarse a menudo y por completo. No se puede quitar en su fase de curación, por lo que tendrás que limpiarlo mientras aún lo lleves puesto (puedes hacer esto con jabón y agua tibia). Así mantendrás tu piercing cuidado y sanará en forma rápida.

Perfecto, éstos son algunos de los consejos que a menudo resultan de mayor utilidad cuando se trata de cuidar las perforaciones en el labio. ¿Qué te parecen? ¿Conoces alguna otra? ¿Tienes algún piercing en el labio

 

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