Piercing en la panza

Uno de los piercings que más me han frustrado es el piercing en la panza. Hace unos cuantos años quise hacerme tres piercings debajo del ombligo que formaran seis puntos con sus esferas. La idea era magnífica y sería el complemento perfecto para el clásico piercing del ombligo. Sin embargo, no tuve tanta suerte, pues mi cuerpo rechazó las perforaciones. Mientras investigaba,  me iba enamorando cada vez más de los piercings en la zona abdominal, pues es posible hacer hermosos diseños con ellos. Los piercing en la panza tienen su encanto.

Los piercing en la panza son una de las perforaciones con más posibilidades creativas, pues el área extensa y casi plana es perfecta para dejar volar la imaginación. Con las nuevas técnicas (como los dermal anchors) las posibilidades de rechazo son ínfimas, y es posible colocarlos formando casi cualquier diseño que nos dicte nuestra creatividad.

En cuanto al dolor confieso que ha sido el único piercing con el que he sentido alguno. Es tolerable, pero no es tan imperceptible como las perforaciones en zonas como la lengua o labios. La mayoría de piercing superficiales suelen ser un poco más dolorosas. Eso depende del umbral del dolor de cada persona, pero bien vale la pena por su belleza. Les dejo algunas imágenes para que se inspiren y unos videos para que vean el proceso.

 

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