Cejas tatuadas

Algunos todavía se sorprenden cuando escuchan hablar de cejas tatuadas, y sin embargo los tatuajes aplicados cosméticamente tienen miles de años de historia. Desde épocas remotas, los seres humanos se han preocupado por la belleza del cuerpo: cómo cuidarla, realzarla y prolongarla. Es así como las antiguas civilizaciones llegaron a incorporar los tatuajes en la cosmética.

En el mundo contemporáneo el uso de las cejas tatuadas comenzó a popularizarse en el año 1920. Si bien en un pricipio fue una práctica exclusiva de personajes del mundo de la moda y el espectáculo, hoy en día tatuarse las cejas es un procedimiento bastante común en cualquier ámbito.

La cejas tatuadas no sólo tienen fines estéticos. Ciertas enfermedades como por ejemplo esclerosis múltiple, provocan temblor en las manos, lo cual dificulta el empleo de los delineadores de cejas, por ejemplo. En casos como ése, las cejas tatuadas son una buena solución. También lo es para quienes alguna vez debieron someterse a quimioterapia, procedimiento que provoca la caída del cabello, incluído el bello facial, y provoca su posterior debilitamiento.

Otros casos en los que las cejas tatuadas resultan una solución ideal son el de las mujeres que sufren alopecia (pérdida del cabello) y el de aquellas que son alérgicas a los cosméticos. De todas formas, son muchas las mujeres que eligen tatuarse las cejas por cuestiones meramente estéticas.

 

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