Cómo curar piercings superficiales

Los piercings conocidos como "superficiales" son más complejos que otros tipos de perforaciones, y es por eso que el proceso de curación de estos aros es mucho más lento y dificultoso. La principal razón por la cual esto ocurre es que los piercings superficiales abarcan más piel en comparación con otras perforaciones. Así, las probabilidades de que el cuerpo rechaze el piercing aumentan. En pos de evitar que esto suceda es preciso informarse acerca de cómo curar correctamente los piercings superficiales.

En primer lugar, es importante ubicar el piercing superficial en un lugar estratégico. Esto implica que en esa zona el aro esté expuesto a la menor cantidad de roces. También es preciso evaluar los movimientos a los que queda expuesto el aro en la parte en la que se pretende ubicarlo. Por ejemplo, las muñecas y el cuello son zonas en las que los piercings superficiales lucen muy bien, pero al mismo tiempo son áreas de mucho movimiento.

Con respecto a cómo limpiar la zona del piercing superficial lo indicado es que lo hagas con una solución salina. Una buena idea es que prepares el líquido para la curación en un recipiente y lo viertas lentamente sobre la herida.

En el caso de que se formen costras no las quites porque eso complicaría más el proceso de cicatrización de los tejidos. Sin embaro, cuida que no se acumulen demasaidas costras alrededor del piercing. En tal caso humedece la zona suavemente con un algodón para ablandar las durezas.

Por último, es importante que te asegures de que entre la perforación y el aro quede suficiente espacio para que la herida "respire". Aspectos como éste dependen mucho de que emplees piercings apropiados y de buena calidad, especialmente diseñados para evitar todo tipo de complicaciones.

 

Artículos recomendados