Piercing tragus: todo lo que necesitas saber

La perforación del trago, mejor conocida por su nombre en inglés como piercing tragus, no es de las más comunes, pero tampoco es tan extraña como algunos piensan. En el correr de los últimos años comenzó a volverse un poco más frecuente, pero aún está lejos de ser popular. ¿Cuánto sabes acerca del piercing tragus? Acompáñame para repasar algunos detalles de este tipo de perforación.

El piercing tragus

Los piercings llamados tragus son perforaciones que se realizan delante del conducto auditivo externo, en la parte saliente de la oreja que justamente lleva ese mismo nombre. Se trata de una perforación que se hace con una aguja fina y hueca, donde se colocan joyas que suelen ser pequeñas en relación con la misma pequeñez de la zona perforada.

De acuerdo a lo que argumentan quienes han optado por esta perforación, no se trata de un piercing muy doloroso y esos testimonios tienen mucho de cierto en verdad, pues se trata de una zona con muy pocas terminaciones nerviosas. Sin embargo, sí se trata de un piercing que resulta considerablemente difícil en cicatrizar. Es más, los cuidados posteriores y el respetar el tiempo de cicatrización se vuelven cuestiones muy importantes en este tipo de perforaciones.

Cuidados del tragus y algunas consideraciones

Respecto a los tiempos recién mencionados, se recomienda dejar pasar aproximadamente de 12 a 18 semanas antes de cambiar la pieza, para así evitar contraer algún tipo de infección o problemas en la cicatrización. Al hacernos un tragus debemos ser particularmente cuidadosos debido a que, por su ubicación, corren el riesgo de infectarse con mayor facilidad que otros piercings en las orejas.

Los cabellos que lo rozan o los residuos de productos para el cabello pueden generar grandes problemas si el piercing no es desinfectado correctamente durante las mencionadas 18 semanas. Como se trata de una zona muy pequeña de la oreja, la inflamación que generan las infecciones puede provocar que el pendiente quede atrapado en la piel y esto es algo grave que requiere de una cirugía para su solución.

  

Para evitar todo tipo de complicaciones, los profesionales recomiendan higienizar bien la zona empapándola con suero fisiológico para drenar la herida y luego desinfectarla con agua tibia y jabón neutro, sin tocar costras, enjuagando y secando bien al terminar. Teniendo en cuenta esta información y conociendo los cuidados y precauciones que implican este tipo de piercings, podremos estar más atentos y de esa forma lucir este atractivo tipo de piercing sin ningún tipo de problema.

¿Qué te parece el piercing tragus? ¿Tienes uno o te gustaría tenerlo? ¿Qué otras cosas nos puedes aportar al respecto? 

 

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