Qué hacer ante la infección del aro expansor

La expansión es una modificación corporal bastante simple, aunque siempre hay ciertos riesgos y si uno no toma las precauciones adecuadas, todo se puede volver complicado y habrá que enfrentar las consecuencias. Puede resultar curioso, pero por más sencillo que sea seguir apenas una serie de consejos sobre los cuidados de esta modificación, muchas personas terminan teniendo problemas y hasta sufriendo de una infección. Por estas razones es que hoy voy a contarte qué hacer si hay infección del aro expansor.

El lóbulo de la oreja infectado

Si tienes un aro expansor y sigues al pie de la letra las indicaciones que tu perforador de confianza te tiene que haber dado, es probable que no vayas a necesitar la información de este artículo, sin embargo, por algo estás aquí y por si acaso, siempre es bueno también tener esta clase de información cerca. Ahora bien, si tienes el lóbulo de la oreja infectado, sentirás un incómodo dolor en la zona, detectarás pus, hinchazón y la zona se pone más colorada de lo normal.

En tal caso, lo más recomendable y lo primero que deberías hacer es aplicarte baños de agua con sal. Trabaja sobre la zona como si se tratase de una herida: primero remueve el aro expansor y luego limpia el lóbulo cuidadosamente con agua con sal. Cuando se habla de agua con sal, puedes prepararla tú mismo (disolver sal gruesa en agua caliente, esperar a que se enfríe y luego aplicarla) o emplear solución fisiológica (que no es más que agua salada y se vende en las farmacias).

El aro expansor y la infección en la zona expandida

Es importante que seas muy cuidadoso con el tipo de aro expansor que colocas en tu oreja. Lo recomendable siempre, es que sea de acero inoxidable, sobre todo si ya se te ha infectado alguna vez. En este último caso, procura no volver a ponerte la misma joya que te provocó la infección o asegúrate de esterilizarla bien previamente.

Puedes hacerlo colocándola en agua al fuego, hasta que ésta alcance su punto de ebullición, lavarla con alcohol u otros desinfectantes que te recomienden en la farmacia. Por supuesto que, hasta que el lóbulo no se cure por completo, no debes volver a colocar el aro expansor y si el dolor o la hinchazón continúan, no dudes en consultar con un médico.

Bueno, eso es todo. Espero que estos consejos te resulten útiles. Si quieres seguir aprendiendo acerca de los posibles problemas con las perforaciones y expansiones, no dejes de visitar nuestra sección de consejos y recomendaciones. ¿Alguna vez se te infectó una expansión? 

 

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