Problemas comunes en el piercing de la nariz

Existen varios tipos de piercing facial, algunos requieren más cuidados que otros, algunos logran sanar en menos tiempo y otros suelen doler más que los demás. Hoy vamos a dedicarnos solamente al piercing nasal o como se lo suele llamar: piercing en la nariz.

La perforación del piercing en la nariz es un procedimiento sencillo y se lleva a cabo en menos de un minuto, pero tiene su delicadeza. Es generalmente pequeño y tiene un aspecto muy bello, quizás por ello es tan popular entre las chicas. Además, se pueden utilizar muchos tipos de joyas para la perforación de la nariz. En fin, lo que hoy voy a enseñarte son algunos de los problemas comunes en el piercing de la nariz.

Consideraciones previas

La perforación de la nariz es, generalmente, precedida de una inflamación o el crecimiento de la zona en la que realizamos la perforación. Si bien es algo común y probablemente te vaya a ocurrir si has decidido realizarte el tuyo, la inflamación es siempre un hecho preocupante que aunque no implica un gran riesgo, es necesario que le prestes la atención adecuada y que la cures de manera correcta.

Para llevar a cabo dichos cuidados, elaboramos esta lista de puntos con los acontecimientos que generalmente ocurren después de la perforación. Esperamos que te sean de ayuda para el tratamiento y cuidado de tu piercing nasal.

Los queloides

Los queloides son una reacción natural de nuestro organismo -bastante común- que se presenta en la zona de la perforación para defenderse tanto de esta como de cualquier otro tipo de cirugía que implique una herida o abertura profunda de la piel. Su tamaño varía según las características del organismo de cada persona y pueden eliminarse mediante algunos tratamientos médicos; algunas veces puede incluir una intervención quirúrgica.

A menudo, los queloides no tienen una materia específica dentro, tampoco son dolorosos ni peligrosos, pero sí pueden crecer y volverse una molestia. Por otro lado y desde un punto de vista estético, muchas personas consideran su aspecto un tanto desagradable. Siempre es importante controlar que se trate de un queloide y no de otra cosa.

Los no-queloides

Los no-queloides se asemejan a los queloides, pero obviamente no son ellos. La diferencia radica en que lo no-queloides sí duelen, se inflaman aún más y emanan ciertos tipos de fluidos, siendo toda una verdadera molestia.

Los no-queloides son un tipo de infección que se produce cuando la perforación aún no ha sanado por completo y no se los ha cuidado adecuadamente. Tras la exposición a bacterias y las malas condiciones higiénicas, se produce un no-queloide. La forma más eficaz para eliminarlo es mediante la aplicación de cremas y medicamentos prescritos por el médico, ya que se trata de una infección.

Infecciones

Las infecciones se producen cuando la perforación aún está fresca y no ha logrado sanar por completo. Esto se debe a la proliferación de bacterias y microorganismos que invaden la zona, copando la herida y atacando nuestro sistema inmunológico.

La infección se presenta a modo de inflamación, hinchazón, comezón, irritación y el enrojecimiento de la zona de la perforación y la piel circundante a la herida. Cuando la situación se agrava y la infección crece, se puede presentar fiebre, náuseas y varios dolores corporales. Una infección es un hecho peligroso que hay que tratar con atención y de inmediato.

Ampollas y abscesos

Debido a la invasión bacteriana se pueden presentar ampollas y abscesos a modo de infecciones, que aparecen en zonas adyacentes a la piel. Para evitar esto, es importante mantener la higiene debida y controlar la zona para así poder actuar de inmediato ante la aparición de las ampollas, asegurándose una pronta recuperación.

Se pueden presentar como un grano o como un forúnculo con pus o materia en su interior y generalmente se eliminan mediante una intervención quirúrgica.

Al comienzo de este tema, mencioné que el piercing en la nariz es muy bonito, que su proceso es rápido y que es muy sofisticado, pero te aseguro que un enorme forúnculo relleno de materia infecciosa dentro de tu nariz, no será agradable en lo más mínimo.

Por ello es tan importante realizarse la perforación en un centro con personal profesional y capacitado, así como también en la medida en que sea posible visitar al dermatólogo para correr menos riesgos, sobre todo si eres una persona de piel sensible o propensa a las alergias.

Alergia al metal

Después de realizar la perforación se introduce una pieza de joyería que puede estar hecha de distintos tipos de metal. Algunas personas presentan alergias al metal, por lo que también es importante corroborar la sensibilidad de la piel y una posible alergia al metal antes de realizar la perforación, sobre todo en una zona del rostro como en la nariz.

De acuerdo, éstos son entonces los problemas comunes con el piercing de la nariz. ¿Alguna vez sufriste alguno de ellos? ¿Qué puedes recomendar desde tu propia experiencia? 

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