Los tres tiburones más grandes del océano

Los tiburones, en general, son uno de los animales más temidos por el hombre. Quizás sea por Hollywood, que nos ha hecho creer que los tiburones son diabólicas criaturas que están al asecho de cualquier ser humano que se meta en su territorio.

Es verdad que son feroces depredadores, pero su fuente alimentación no pasa por los circunstanciales ataques a humanos. Además, no todos los tiburones son iguales. Dentro de las más de 300 especies de tiburones que habitan los mares y océanos, existen algunas especies más feroces que otras, con anatomías y comportamientos muy diferentes.

Hoy vamos a hablar de tan solo tres de los tiburones más grandes del mundo. Se trata del gran tiburón blanco, el tiburón peregrino y el famoso tiburón ballena.

#3 El gran tiburón blanco 

Su nombre científico es Carcharodon carcharias y es un habitante natural de todas las aguas cálidas del planeta. Puede llegar a medir entre 4.6 y 6 metros de largo, y pesar más de 2.300 kilogramos. Su anatomía lo convierte en un excelente nadador, ya que puede desplazarse a más de 25 kilómetros por hora.

Su cuerpo es blanco en el vientre y gris en el lomo, lo cual le permite camuflarse perfectamente en el ecosistema marino. Su boca puede tener hasta 300 piezas dentales en forma triangular dispuestas en varias hileras. Durante el ataque puede perder algunos dientes pero luego los vuelve a regenerar.

El gran tiburón blanco puede detectar una gota de sangre en 100 litros de agua, e incluso detectar pequeñas cantidades de sangre a más de 5 millas de distancia, es decir, unos 8 kilómetros. Cuando es pequeño se alimenta de peces y rayas, y de adulto se alimenta de  mamíferos marinos como focas, ballenatos y leones y elefantes marinos. Si bien no es carroñero, también puede alimentarse de restos de mamíferos muertos.

Las costas de California ofrecen un hábitat ideal para los tiburones blancos debido a su fauna, profundidad y temperatura del agua. California ha sido, además, escenario de numerosos ataques de tiburones a humanos, debido a la alta actividad deportiva y turística de sus playas.

De cualquier modo, los ataques a humanos no son tan habituales como se cree ya que en promedio solo se producen entre 2 y 3 muertes al año a causa de tiburones blancos, una cifra bastante insignificante si se la compara, por ejemplo, con las muertes por mordedura de perros.

El gran tiburón blanco se encuentra el peligro de extinción y desde 1992 se encuentra en la lista de especies protegidas por el Estado de California.

#2 Tiburón peregrino

Su nombre científico es Cetorhinus maximus y es el segundo tiburón más grande del mundo. Habitan principalmente en los mares y océanos cercanos al Reino Unido. Pueden llegar a medir hasta 12 metros de largo y pesar hasta tres toneladas y media. 

A pesar de su impresionante tamaño, el tiburón peregrino es completamente inofensivo, ya que se alimenta fundamentalmente de plancton y otros pequeños organismos como copépodos, percebes, larvas de decápodos y huevos de peces.

Los tiburones peregrinos tienen un largo hocico que termina en una punta redondeada, su boca es muy amplia y con más de 100 dientes por hilera. A los lados de su cabeza tiene unas largas hendiduras branqueales. 

En las temporadas de verano y otoño es cuando estos tiburones se encuentran más cerca de la costa para el apareamiento. Son criaturas muy dóciles y bastante tolerantes con quienes practican deportes acuáticos en su territorio.

Se han registrado muchos tiburones de esta especie heridos a causa de los jet sky y otro tipo de embarcaciones, además se encuentran en peligro de extinción y la International Union for Conservation of Nature los declaró como especie protegida.

Por si fuera poco, su tasa de reproducción es muy baja debido a que alcanza la madurez sexual en algún momento entre los 12 y los 20 años, y  se estima que el período de gestación es de más de un año.

#1 Tiburón Ballena 

Su nombre científico es Rhincodon typus y es el tiburón más grande del mundo, llegando a medir entre 6 y 10 metros y pesando hasta 18.5 toneladas. Si bien se parece más a una ballena que a un tiburón, es una especie de sangre fría y cartilaginoso como el resto de los tiburones.

Tiene la cabeza aplanada y a los costados de su hocico tiene dos fosas nasales, aunque respira por las branqueas. El color de color gris con manchas blancas. Tiene dos aletas dorsales pequeñas ubicadas casi en la parte trasera de su cuerpo.

El tiburón ballena no es un depredador, su forma de alimentación es denominada “por filtración de flujo cruzado”, es decir que nadan con la boca abierta y van capturando peces pequeños y plancton.

Estos tiburones prefieren las aguas cálidas, se lo puede encontrar mayormente en el océano Índico, sobre todo en las costas del noroeste de Australia, donde van a tener sus crías durante la temporada estival, ya que encuentran aquí abundancia de plancton.

Es una especie solitaria, por lo general no se encuentran nadando en grupos. Habitan aguas profundas, normalmente debajo de los 100 metros de profundidad. A pesar de ello, son relativamente amigables con los humanos y bucear con ellos se ha convertido en una atracción turística.

Al igual que el tiburón peregrino, el tiburón ballena es de baja y lenta reproducción, y está en peligro de extinción y fue declarado especie protegida.

¿Qué te han parecido estas tres especies de tiburones? ¿Has tenido alguna experiencia cercana con alguno de estos tiburones?

 

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