La NASA encuentra agua en la Luna. ¿Y ahora qué?


Imagen artística del LCROSS.

Impuntual y con dos días de retraso sin excusa, llego pidiendo disculpas y a escribir este artículo que les debía. El 13 de noviembre ocurrió un nuevo hito en la historia de las exploraciones espaciales. La NASA encontró agua en la Luna, y a modo de reseña y comentario, especulamos sobre el hallazgo, sus repercusiones y los planes a futuro de la agencia espacial estadounidense.

¿Recuerdan el impacto del LCROSS? Claro que sí. El nueve de octubre pasado la NASA bombardeó la luna en una polémica misión con el objetivo de encontrar agua en nuestro único satélite. El impacto ocurrió en el cráter Cabeus, donde el LCROSS recogió parte del polvo desperdigado y lo analizó, confirmando hace un par de días la hipótesis de la existencia de agua en la Luna.

Y apareció, claro. El agua estaba en estado sólido (hielo), mezclada con granos de polvo lunar. Esta vez, no resultó ser hidróxido, y tampoco alguna teoría especulativa. Se trata de agua en estado puro, un tanto contaminada por metanol venenoso, pero agua al fin.

Lo que parece ser un capítulo que se va cerrando, en realidad es un capítulo que se va abriendo, pues ahora se abren muchísimas rutas a seguir, y muchas más preguntas sin resolver.

Por ejemplo, una de ellas es qué hacer con este agua en la Luna. La NASA planea enviar una nueva misión tripulada a la Luna dentro de diez años. Este agua es un impulso directo para ello, pues podría ser el recurso por excelencia no sólo para llevar al hombre a nuestro satélite, sino que también para crear una base permanente en la Luna.

Pero el problema es la NASA misma. Recordemos que la agencia espacial cuenta con buenas ideas pero con presupuesto insuficiente. ¿Pero qué mejor argumento para convencer al gobierno a que destine más fondos para la NASA que este hallazgo?

El futuro es una gran interrogante. Disfrutemos por ahora del presente, en sin duda uno de los hallazgos más importantes de la década.

 

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