Experimentos para hacer en casa

En OjoCientífico ya te hemos enseñado a hacer toda clase de experimentos. Desde los más difíciles a las más simples, aprendimos a realizar experiencias científicas para explicar mejor algún concepto en clase y así divertirnos aprendiendo. Para esta ocasión, te traigo algunos perfectos para hacer en casa.

Así que atención a todos los pequeños científicos del hogar: ¡manos a la obra! Éstos son los mejores y los más fáciles experimentos para hacer en casa.

Experimento del huevo en la botella

Materiales:

  • 1 botella de vidrio (de tamaño mediano a pequeño)
  • 1 huevo cocido (huevo duro)
  • 1 trozo de papel (de entre unos 20 y 30 cm) y un encendedor o 5 cerillas

Cómo hacer:

Con la supervisión de un adulto responsable, toma la botella de vidrio y colócala en una superficie plana y despejada. Enciende el trozo de papel con un encendedor de bolsillo o en su lugar, unas 5 cerillas y encendidas, colócalas dentro de la botella. Inmediatamente coloca el huevo en la abertura (el pico de la botella) y simplemente observa.

Este vídeo te puede ser de gran ayuda:

¿Qué sucede?

El experimento del huevo en la botella es mucho más que un clásico y siempre resulta muy interesante. Lo que sucede aquí es que el calor del fuego, ya sea por el papel quemándose o por las cerillas, calienta las moléculas de aire dentro de la botella y hace que estas se muevan unas lejos de otras, que se dispersen y se forme lo que los científicos dan en llamar un vacío parcial.

Lo que ocurriría normalmente es que el aire el exterior vendría a ocupar el lugar dentro de la botella, pero al estar ocupado por el huevo, se ejerce una presión tal que el huevo se empuja y cae dentro de la botella.

Experimento de la arena movediza

Materiales:

  • 1 recipiente de vidrio
  • 1 caja de maizena (o almidón de maíz)
  • 2 vasos con agua
  • 1 bandeja
  • Algunas hojas de periódico

Cómo hacer:

Las arenas movedizas tienen una densidad sorprendente y se comportan de forma muy particular, con este experimento podemos apreciar sus características personalmente y sin ningún riesgo. Antes que nada, con la ayuda de un adulto responsable, cubre todo el suelo y todos los sitios que no quieras ensuciar con hojas de algún periódico viejo. Coloca el contenido de toda una caja de maizena (unos 450 o 500 g) en un recipiente de vidrio y añade 2 vasos (de tamaño medio) llenos de agua. Revuelve la mezcla constantemente entre unos 3 y 5 minutos, hasta formar una masa homogénea. Observa el estado que esta mezcla a tomado.

Aquí tienes un vídeo que también te va a servir como guía. En el se utiliza un colorante de repostería de color azul, si quieres también puedes intentarlo. Échale un vistazo:

¿Qué sucede?

Este experimento nos muestra lo peligroso que sería tener la mala suerte de caer en arenas movedizas. Estas presentan un estado de la materia realmente sorprendente y como gracias al cine ya sabemos, cuando las personas caen allí, con suerte no terminan sufriendo consecuencias fatales.

El gran problema es que esta sustancia parece ser tanto un sólido como un líquido y de hecho así es, esta mezcla se comporta por momentos como uno y por momentos como otro. En realidad se trata de una mezcla compuesta por un sólido disperso en un líquido, cuando se ejerce presión en ella se comporta como un sólido y cuando se deja de ejercer esa presión, vuelve a comportarse como un líquido.

Este un ejemplo de lo que se conoce como suspensión: una mezcla en la que una sustancia se divide finamente y termina dispersandose en la otra. Al ejercer presión en la mezcla se esta forzando a las largas moléculas de la maizena (o del almidón de maíz) a colocarse una cerca de otra. El impacto de esta fuerza atrapa el agua que se encuentra entre las cadenas de la maizena y forma una estructura semi-rígida. Cuando se libera esa presión, la maizena vuelve a fluir. ¡Lo mismo que ocurre con las arenas movedizas!

Experimento de la lata mágica

Materiales:

  • 1 lata de aluminio ( por ejemplo una de café o avena) vacía y con tapa
  • 1 destornillador u otro objeto punzante similar
  • 1 batería de 9 voltios
  • 1 banda elástica pequeña
  • 2 clips
  • Cinta adhesiva

Cómo hacer:

Con la supervisión de un adulto responsable, perforar el centro de la parte inferior y superior de la lata. Encintar la parte inferior de la batería para fijar esta al centro de la banda elástica, colocarla dentro de la lata y estirar cada extremo de la banda a cada una de las perforaciones en la lata. Atravesar cada orificio con la banda y en cada extremo de la misma, colocar un clip que la sostenga. Pegar los clips a la lata para asegurarse de que no se suelten. Dentro de la lata, la batería tiene que mantenerse colgando por la tensión de la banda elástica, si toca parte de la la lata, volver a intentarlo con una banda elástica más pequeña aún. Si todo esta listo, colocar la lata en forma horizontal sobre una superficie plana y hacerla rodar suavemente hacia adelante. ¡Observa!

¿Alguna dificultad? Pues échale un vistazo a este vídeo a ver si te queda más claro.

¿Qué sucede?

El experimento de la lata mágica es quizás uno de los mejores para ver cómo funciona la transferencia de energía. Lo que sucede aquí es muy simple, la lata vuelve a nosotros porque ocurre una transferencia energética, al rodar, la lata tiene energía cinética.

Primero, a la lata se le ejerce una fuerza (energía) para que gire y se mueva. Cuando esta pierde velocidad, la energía de ese movimiento se transfiere en energía potencial a la banda elástica y luego de la banda se vuelve a transferir hacia la lata en forma de energía cinética. Todo ello la hace volver al mismo lugar.

La clave de esta transferencia esta en el peso (la batería) que se colocó dentro de lata, adherida a la banda elástica. Cuando la lata gira, la banda se tuerce y ejerce una fuerza de torsión. Mientras tanto, la fuerza de gravedad empuja el peso hacia abajo, esta última fuerza es mayor que la primera y entonces la banda elástica continúa girando.

Cuando toda la energía cinética de la lata girando se agota y se convierte en calor por medio de la fricción o en energía potencial, la lata se detiene y la parte de la banda enredada puede desenredarse. El peso en el centro de la banda hace que sólo los extremos no se enreden y que estos hagan que el resto de la banda se desenrede. Como resultado, la lata comienza a retroceder.

¡Muy interesantes, fáciles y divertidos! ¿no lo crees? ¿Qué te parecen estos experimentos? ¿Conoces algún otro similar que pueda ayudarnos a explicar los mismos fenómenos? ¿Te gusta hacer experimentos en casa?

 

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