Experimento del huevo que flota

Este experimento es ideal para sorprender a tus amigos, a tus compañeros del colegio o hasta tu profesora, si es que acaso aún no lo conocen. Con unos pocos y muy básicos materiales podrás hacer flotar un huevo dentro de un vaso de agua y explicarlo en unas pocas palabras con el principio de Arquímedes.

Es fácil, divertido y también muy interesante, por lo que resultará perfecto para salir de un apuro cuando necesites llevar un experimento para tu clase. Sin mucho más que agregar, echémosle un vistazo al experimento del huevo que flota y analicemos brevemente algunos aspectos de su relación con el llamado principio de Arquímedes.

El huevo que flota en agua salada

Materiales:

  • 3 vasos grandes
  • 3 huevos de gallina
  • 1 cuchara
  • Agua natural
  • Sal 

Cómo hacer:

Este experimento es muy fácil, en primer lugar hay que verter unas ¾ partes de agua natural en cada uno de los vasos. Disponer los tres vasos con agua sobre una mesa; en el primero de estos, añadir 4 cucharadas grandes de sal y revolver durante unos 30 segundos con la cuchara. Hacer lo mismo con el segundo vaso y una vez listo, quitar la mitad del agua salada y completar con agua natural. El tercer vaso quedará intacto, no se debe añadir sal. En cada uno de los vasos, añadir 1 huevo y observar qué sucede.

¿Qué sucede?

Como habrás podido apreciar, en el primer vaso (agua salada) el huevo flota hasta la superficie, en el segundo (½ agua salada y ½ agua natural) el huevo flota relativamente y en el tercero (agua natural) se hunde y queda en el fondo.

¿Por qué ocurre esto? Pues porque sobre el huevo actúan dos fuerzas: su peso (la fuerza de gravedad que lo empuja hacia abajo) y el empuje del agua (resistencia del agua que lo lleva hacia arriba). Si el peso es mayor que el empuje del agua, el huevo se hunde. En caso contrario flota y si son iguales (o aproximadamente iguales): el huevo queda en el medio.

El empuje que sufre un cuerpo en un líquido depende de tres factores: la densidad del líquido, el volumen del cuerpo y la gravedad. El volumen y la gravedad se mantienen inalterables, pero al agregar sal lo que hacemos es aumentar la densidad del agua, con lo que logramos que el empuje sea mayor al peso del huevo y entonces el huevo flota.

Principio de Arquímedes

Este sencillo experimento nos pone frente al desarrollo del principio de Arquímedes, el cual señala: “Todo cuerpo sumergido en un fluido (líquido o gas), experimenta una fuerza (empuje) vertical y hacia arriba igual al peso del fluido desalojado”

En pocas palabras, y aplicándo a nuestra experiencia, podemos afirmar que sobre un cuerpo actúan dos fuerzas: su peso y el empuje (que ya detallamos en el experimento). Si el peso del cuerpo es mayor que el empuje se hundirá, si el peso del agua es mayor el cuerpo va a flotar y si los pesos son equivalentes el cuerpo quedará entre las dos aguas. Además, el empuje de un cuerpo es condicionado por tres factores: la densidad del líquido, el volumen del cuerpo sumergido y la fuerza de gravedad.

Vídeo

Por si acaso, y como de costumbre, aquí te dejo un vídeo instructivo del experimento del huevo que flota que puede resultarte útil y por ese acento tan peculiar, ¡también muy gracioso!

Muy interesante y divertido ¿verdad? ¿Qué te parece este experimento? ¿En qué otros ámbitos de la vida cotidiana o en que otra experiencia podríamos decir que el principio de Arquímedes está cumpliéndose? 

 

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