¿Cómo usar un microscopio?

El microscopio es uno de los inventos de mayor utilidad dentro de ciertas ramas de las ciencias, especialmente aquellas relacionadas, por ejemplo, con la investigación de objetos pequeños. Por ello es que hemos hablado sobre los microscopios en numerosas oportunidades. Ahora bien, ¿sabes cómo se utiliza un microscopio? Pues averigüémoslo. 

Conociendo el microscopio, sus partes y utilidad

Quizás eres uno de esos tantos que tiene un microscopio guardado hace años, pero ya te has olvidado cómo funciona, a lo mejor te han regalado uno y no tienes ni idea de cómo se usa o tal vez porque quieres compartir algo bonito en clase, con tus compañeros del colegio. Hoy voy a enseñarte cómo usar un microscopio.

Como sabemos, existen diferentes tipos de microscopios (óptico, digital, electrónico, fluorescente y de disección, entre otros) los cuales varían en utilidad, tamaño, costo y entre otras cosas, obviamente, funcionamiento. No obstante, el tipo de microscopio más común, que seguramente es el que tienes, es el microscopio óptico, el gran invento desarrollado por Anton van Leeuwenhoek (quien gracias a su creación descubrió la célula).

Este microscopio funciona gracias al fenómeno de la refracción óptica. Está construido con dos lentes que reflejan la imagen aumentándola para que puedas ver todo mucho más de cerca. Los distintas partes de tu microscopio que debes conocer son:

  • Ocular: donde acercas los ojos para ver
  • Platina: es esa especie de pequeño plato, donde se coloca el portaobjeto, donde está lo que quieres observar
  • Foco: Este control sirve para enfocar el objetivo, para tener mejor nitidez y observar los detalles
  • Condensador: Es el lente que esta debajo de tu objetivo, sirve para concentrar la luz sobre el mismo
  • Lentes: Están justo encima del objetivo. Según el modelo de microscopio puede tener un revolver, con distintos valores de aumentos para seleccionar.

Cómo se utiliza el microscopio

Utilizar el microscopio seguramente es mucho más fácil de lo que imaginas. Lo primero que debes hacer es colocarlo en una mesa robusta, es decir que no se mueva. Debe estar bien fija al piso. Trata de encontrar una mesa grande que te permita ver por el ocular sin necesidad de apoyarte ni estirarte.

Ahora hay que buscar algo para observar, prueba con un poco de azúcar, un pequeño trozo de hierba o bien algún vegetal, como por ejemplo un pequeño fragmento de piel de cebolla. Coloca la muestra en un portaobjetos (rectángulo de vidrio) y cúbrelo con un cubreobjetos (trozo de vidrio de 1 mm de espesor). Ubica el portaobjetos en la platina.

Para comenzar, siempre selecciona el lente de menor aumento, esto te permitirá encontrar con más facilidad el área más interesante para observar. Una vez que ya has centrado el objetivo, puedes ir cambiando los lentes por los de mayor aumento.

Si enfocas correctamente y tienes buena luz, podrás realizar observaciones muy interesantes. Eso sí, recuerda: nunca bajes el lente del microscopio hasta tocar el objetivo ni mientras estés mirando. Sin darte cuenta podrías golpear el portaobjeto y romperlo.

Por si acaso aún no te queda muy claro cómo usar el microscopio,  échale un vistazo a este excelente y completísimo vídeo...

Muy bien, así de fácil. Muy útil e interesante, ¿verdad? ¿Ya has utilizado un microscopio? ¿Qué consejos puedes compartir con nosotros? 

 

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