¿Existe una explicación científica de los fantasmas?

Esta es una pregunta muy frecuente y todos hemos escuchado, seguramente en más de una ocasión, alguien que habla de fantasmas, espíritus, apariciones o cosas por el estilo, pero ¿qué dicen las ciencias sobre este fenómeno?

Antes que nada me gustaría que todos tengan en cuenta que parte fundamental de las ciencias es buscar la respuesta a las interrogantes e inquietudes de la humanidad. Por lo que la pregunta, al igual que esta publicación, es más que válida.

Habiendo aclarado esto les cuento que poco tiempo atrás, aquí en OjoCientífico, me dediqué a contestar una pregunta de orden similar: ¿existe una explicación científica al fenómeno OVNI? Allí estuvimos analizando cuáles eran las posibles explicaciones a muchos de los sucesos que la gente tiende a considerar como algo sobrenatural o inexplicable.

Hoy te invito que volvamos a intentar explicar lo inexplicable analizando el mundo de lo que se suele considerar como apariciones espectrales y contestando la pregunta sobre si ¿existe una explicación científica de los fantasmas?

¿Qué es un fantasma?

El mito

Popularmente se suele referir a un fantasma como la supuesta aparición de una entidad que consta del alma o espíritu de una persona (u otro ser vivo) que ha muerto. A lo largo de toda la historia han aparecido prácticamente en todas las culturas y son parte fundamental en el folklore de numerosas civilizaciones de todas partes del mundo. 

Estas apariciones serían perceptibles a nuestros sentidos pues se harían visibles, producirían sonidos, moverían objetos, desprenderían aromas o incluso, en algunos casos, podrían apoderarse del cuerpo de un ser vivo mediante una posesión.

Figuran en la literatura universal y en relatos de toda índole, en el teatro, el cine, la música y muchos otros ámbitos. Con el tiempo, el mito del fantasma ha crecido enormemente y millones de millones de personas en todas partes del globo afirman rotundamente que han visto un fantasma.

Un dato muy especial es el que en el antiquísimo poema épico de la Antigua Sumeria: la Epopeya de Gilgamesh, la primera obra literaria de la historia de la humanidad de la que se tiene conocimiento, ya se menciona a los fantasmas

La realidad

A pesar de la enorme popularidad de este mito, en el campo que nos interesa, en la realidad y el ámbito de las ciencias, no existe una evidencia clara, concisa y plausible de que este mito tenga algo de real. Sí se lo puede explicar de acuerdo a la imaginación, las coincidencias (que sí tienen una explicación científica) y sobre todas las cosas: la sugestión.

Los escépticos definen lo que en la jerga popular se le llama fantasma como una simple serie de acontecimientos fácilmente explicables pero mal interpretados que, bajo los efectos de variadas razones (dicha imaginación, sugestión, antiguas creencias, etc.), terminan considerándose como la ocurrencia del mito.

Explicaciones científicas para las apariciones de fantasmas

Primero que nada repasemos esa serie de circunstancias o características que acompañan lo que, según el testimonio de quienes afirman haber visto un fantasma, ha ocurrido en un encuentro fantasmal.

Supuestas características de la aparición de un fantasma

  • Aparición de una especie de nebulosa carente, o no, de forma humana.
  • Aparición de una luz inexplicable que, en algunos casos, flota.
  • La sensación de que una extraña presencia se encuentra cerca.
  • La escucha de sonidos de extrañas frecuencias y de un origen inexplicable pero perceptible.
  • Un descenso en la temperatura
  • Otros sucesos “extraños” tales como electrodomésticos y luces que se encienden o apagan por su cuenta, objetos que se mueven o se caen o muebles que se abren y cierran sin que nadie los toque, entre otras tantas cosas.

Hay ciertos fenómenos, usualmente considerados como “evidencia de actividad paranormal”, que si bien no explican completamente ni una cosa ni la otra, son de sumo interés y pueden echar algunas luces al asunto o que viniendo al caso, nos pueden ayudar a terminar con algunos fantasmas...

Energía eléctrica y campos electromagnéticos

En el cine y la televisión (por ejemplo en programas tan patéticos como Ghost Hunters) lo vemos todo el tiempo. Los “caza fantasmas” llegan a la casa embrujada o al lugar donde se cree que hay un espíritu, sacan sus aparatos para captar “actividad paranormal” y analizan los campos eléctricos o magnéticos en busca de evidencias de la presencia de un fantasma.

Lo cierto es que determinadas condiciones geológicas, el campo magnético terrestre y varios tipos de equipos electrónicos tienen mucho que ver con los cambios en los campos magnéticos y las inusuales fluctuaciones que se pueden registrar. Esto ocurre sobre todo en la noche (donde según esta gente hay mayor actividad fantasmal) pues el viento solar interactúa con la magnetosfera de la Tierra en mayor medida sobre la parte de la misma que se encuentra a oscuras.

Algunos investigadores creen que por la noche, estos campos también pueden provocar efectos más intensos en el cerebro. Estos efectos en el cerebro han sido estudiado con sumo cuidado y se sabe que la estimulación eléctrica de ciertas partes del cerebro, como la circunvolución angular del encéfalo, puede provocar sensaciones muy particulares y leve paranoia (a veces descripto como si alguien detrás de nosotros nos imitara), en algunos casos alucinaciones e incluso hasta experiencias cercanas a la muerte.

Los cambios en la temperatura

Existe un fenómeno conocido como punto frío (del inglés: cold spot) que refiere a un lugar determinado en el que la temperatura del ambiente desciende de forma considerable y que se tiende a considerar como un lugar en el que hay “actividad paranormal”.

Si bien no existe un estudio científico que analice este hecho, generalmente se trata de una simple corriente de aire frío, fallas en la construcción y la ventilación de un lugar, una falla en un sistema de aire acondicionado o en algunos casos, el responsable es algo tan simple como una chimenea o incluso una ventana mal cerrada.

El sonido y las ondas de baja frecuencia

La cuestión del sonido, de como esta puede afectar a los humanos y la forma en la que esto se ha descubierto es mucho más real y aún más aterrador que creer en un fantasma. En el año 1950 Vladimir Gavreau (Vladimir Gavronsky), un científico ruso nacionalizado como francés, llevó a cabo varios experimentos en cuanto a los efectos del infrasonido.

Controlando la vibración de tuberías que habían en el laboratorio notó que podía provocar en sus colegas toda clase de desagradables sensaciones, irritación, dolor e incluso provocar un sangrado en sus oídos. Así Vladimir descubrió los efectos del infrasonido, un sonido con una frecuencia que en ocasiones puede ser tan baja como para que a pesar de que no se escuche, si se pueda sentir.

Luego de varias investigaciones se logró determinar que la exposición a sonidos de entre 7 y 19 Hz. pueden inducir un estado de miedo, paranoia, temor, dolor y pánico. A pesar de que se tiene evidencia científica de este hecho, igual hay quienes creen que justamente estos sonidos son emitidos por las entidades.

En realidad también se sabe que en todo el mundo, en todas las ciudades o incluso en la naturaleza existen toda clase de fuentes de este tipo de sonido y hasta algunos animales son capaces de emitirlos, por ejemplo un tigre, cuyo rugido tiene una frecuencia de sonido de 18 Hz.

Otras fuentes de infrasonido son los aviones, volcanes, terremotos, meteoritos, las avalanchas, las tormentas intensas, las explosiones químicas y nucleares, los lanzamientos de cohetes o la aurora boreal, ente otros. Este fenómeno también se considera intrínsecamente relacionado al del concepto del “fantasma en la máquina” (the ghost in the machine).

Entonces, ¿es correcto hablar de fenómenos paranormales?

Algunas líneas atrás enumeré aquellas características que generalmente se señalan como evidencia de un fenómeno paranormal o de actividad fantasmagórica y si establecemos las conexiones adecuadas partiendo de la evidencia que si es posible explicar, podríamos decir que no, no es correcto hablar de un fenómenos paranormales o de la supuesta evidencia de un fantasma.

Esas evidencias (sentirse vigilado, sentir frío, escuchar extrañas frecuencias o ver cosas “inexplicables”, entre otras) bien pueden considerarse sí como: un cuadro de paranoia (quizás inducido por el sonido), de sugestión (producto del mito, la educación y otros muchos aspectos sociales) o incluso de alucinaciones, entre otras cosas.

No obstante, no tengo dudas de que cada caso tendrá sus variantes y aunque personalmente no creo que exista algo como un fantasma, si creo que debido a su relevancia histórica y cultural vale la pena analizar a fondo el tema. Me encantaría conocer una respuesta concreta a este tipo de preguntas por parte de la comunidad científica.

¿También crees que más investigaciones son necesarias en este tema? ¿Tu crees en los fantasmas? ¿Te gustaría contarnos alguna situación similar a las que se estuvieron describiendo? Por último, ¿crees que se trata de sugestión o que todo tiene una explicación?

 

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