Hija de una familia de padres muy jóvenes, de un hogar de clase media en Ñuñoa Villa Frei, Myriam fue la primera de tres hermanos y conoció la condición especial de ser hija única durante cuatro años, antes de que nacieran su hermana Pamela y su hermano Jaime. Siempre supo que quería cantar desde que tenía cuatro años, se miraba al espejo, tomaba el cepillo de pelo como micrófono y cantaba para sus amigos; y ese deseo se pudo proyectar por primera vez a los diez años. Participó en un festival...