Ozomatli celebra 12 años de hacer música con un lado social
Ozomatli
por Álvaro Santistevan
MAY 2007
No hay nada mejor que hacer un experimento musical y social para hacer fluir la creatividad. Ozomatli se instaló en una galería de arte en Los Ángeles por dos semanas y a cada miembro de la banda se le designó una esquina en la que podrían mostrar su personalidad en la pared con fotografías y pósteres. “Uno se echaba para atrás y miraba alrededor. El arte de cada cual era tan distinto. Era una delicia visual”, dice el cantante Asdru Sierra. Él tenía a Miles Davis y a Billie Holiday en su esquina, pero eso no es lo importante. Los miembros de Ozo llevan juntos 12 años y todavía están empapados de diversidad y siguen sudando en sus descargas. Las descargas que tomaron lugar en la galería Trópico de Nopal en el 2005 se convirtieron en su cuarto y más reciente disco Don’t Mess with the Dragon, el cual Sierra considera uno de sus mejores discos hasta la fecha.
Don’t Mess with the Dragon fue producido por KC Porter y su mayor influencia en el disco fue estructural. “Las canciones están más enfocadas. No son tan jammy”, dice Sierra. La música tiene influencias que van desde el medio oriente a lo latino, desde el hip-hop hasta el reggae, y muchos más.
Cuando le pedimos que describiera el sonido ecléctico comercial de la banda, Sierra respondió diciendo que él ve el sonido del grupo como una banda sonora de Los Ángeles, como si “estuvieras manejando por L.A. con las ventanas abiertas. Escucharías nuestro sonido. Nosotros tenemos diferentes orígenes y eso como que nos define”, dice Sierra.
Ese sonido le ha otorgado dos premios Grammy, un Grammy latino (y múltiples nominaciones), dos premios Billboard a la Música Latina y un premio Alma. También le ha dado la oportunidad a Ozomatli de hacer giras nacionales con artistas como Santana, Dave Matthews Band, Los Lonely Boys y Lenny Kravitz.
Ozomatli consiste de Ulises Bella en el saxofón, el clarinete y voces; Wil-Dog Abers en el bajo y voces; Raúl Pacheco en la guitarra y voces principales; Justin Porée en la percusión, MC y voces; Asdru Sierra en la trompeta y voces principales; Jiro Yamaguchi en la percusión; Jabu Smith-Freeman como MC; Mario Calire en la batería; y Shef Bruton en el trombón.
Todo comenzó el día en que un ex-miembro le dio nombre al grupo en honor a, “un mono pequeño en la cultura azteca. Representa al dios de la pasión, la nueva cosecha. La gente los conoce como los que orquestan la selva”, dice Sierra.
Ahora más que nunca la música y las letras de Ozomatli, muchas de las cuales hablan sobre las injusticias sociales, están alcanzando una mayor audiencia. Ellos viajaron recientemente a Nepal y a la India por primera vez.
“Nuestra banda está de gira entre 250 a 280 días al año. Siempre estamos de gira”, dice Sierra.
Hay ironía en cada esquina, y la historia de Ozomatli no es diferente. Ellos formaron la banda en 1995 cuando eran veinteañeros y crearon una plataforma, una voz se puede decir, y ahora Ozomatli se encuentra en la posición de embajadores con una gira al medio oriente, pero miren lo interesante. Aunque la banda está en contra de la guerra en Irak, “estoy muy asombrado que sea nuestro gobierno el que nos envíe a estos lugares. Ellos simplemente quieren que nosotros mostremos que en los Estados Unidos hay diferentes tipos de personas y que todo el mundo tiene una voz, y nosotros estamos ahí para llevar ese mensaje”, dice Sierra.
Al principio lo tomaron desprevenido y Sierra pensó, “¿Están seguros? ¿Ustedes saben quiénes somos nosotros? Y ellos dijeron ‘sí, no hay problemas. Sean ustedes mismos’”.
Todo esto surgió por la entrevista de ellos en NPR. “Yo todavía estoy realmente sorprendido que esto esté pasando. Pero es un buen comienzo. Lo importante para la banda es nuestra música y nuestro mensaje, y nuestro mensaje es de humanidad”.
Es también un giro interesante en el arduo, pero gratificante, viaje.
“Acabamos de cumplir 12 años como banda. Yo tenía 22 cuando empezamos. Hemos tenido muchas batallas. Hemos pasado por muchos males al crecer como grupo. Algunos de nosotros hemos batallado adicciones y hemos pasado por muchas otras dificultades, ya sabe usted. Esta banda ha durado 12 años. Muchos matrimonios no duran 12 años”.