Cha-Chingo Bling
Chingo Bling
por Nahum Madrid
JUN 2007
Con una licenciatura en negocios Chingo Bling sabe leer muy bien la “letra pequeña”. Este magnate de trucos, genio del mercadeo y rapero latino sabe un par de cosas sobre la firma de contratos. La guerra entre varias disqueras por su firma terminó con un contrato de distribución con Asylum (parte de Warner Music Group) quien distribuirá su nuevo disco en tiendas alrededor del país. Pero sin dudas también habrá un lugar especial para el disco en los kioscos de pulgueros. El nuevo álbum They Can’t Deport Us All es mucho más que el disco debutante de Chingo y más que una declaración política, según él. Es un movimiento que incluye su bando Big Chile (una disquera creada por Chingo Bling en el 2001) y la oferta del rapero latino especializado filtrándose por los pisos. Batanga ha seguido a Chingo desde los días del online underground de hace unos años atrás y este es nuestro seguimiento.
¿Cuál es la misión de la disquera y para los artistas de Big Chile?
Nuestra misión es representar un movimiento. Mi disco ya se lanzó, pero yo no quiero que esto sea un movimiento de un solo artista. ¿Cómo podríamos tener nuestra propia ruta? Ahora no tienen donde encajarme. Cuando “ellos” hablan de un rapero mexicano piensan “¿qué es eso? Debe ser como Jin el chino rapero”. Como si yo fuera un marciano. Si ellos supieran cuántos talentosos raperos hay por ahí se darían cuenta que tenemos nuestra propia ruta. Nada más queremos enseñarle al mundo que somos muchos.
¿Quién más forma parte del bando Big Chile?
Stunta, Eddie Deville, Coast, Lucky Luciano y Jesufavio.
¿Jesufavio es el cantante de corrido que participó en algunos de tus mix tapes?
Hemos tocado con él y hemos recibido buena reacción, desde la gente de Village Voice en Austin hasta la gente de pueblo de borde en Laredo. Creo que es genial, y muestra la dualidad de nuestra cultura. Muestra que podemos tener trenzas o fades y ser de ciudades grandes como Houston, Atlanta, Nashville e incluso de las Carolinas y que también podemos tocar corridos. Puede que hablemos español y no. Y nos puede gustar la música rap y puede que podamos contribuir algo a la música hip-hop.
Háblanos del nuevo disco.
Es un disco muy orgánico y se lo estoy presentando a mi público principal. Es un disco tipo descarga tejana. No estoy tratando de convertirme en Michael Jackson de la noche a la mañana. Ya cuente con el apoyo de cinco o 50 estados, espero que la gente entre al Wal-Mart o a una pequeña tienda de familia a poner su voto. Yo no quiero conquistar al mundo. Cuando los fans quieran llevarme a ese nivel está bien, nos vamos juntos. Tengo muchos artistas de Texas ahí [en el disco] como Paul Wall, Stunta, Big Pokey y Fat Pat, pero me aseguré que no sonara como una compilación.
¿Consideras éste tu primer lanzamiento importante con una disquera?
Importante en el sentido de que ha sido muy esperado y que va a ser distribuido ampliamente. Tengo el apoyo de Asylum, pero quiero aclarar que todavía estoy tomando mis propias decisiones. Todavía soy dueño de lo mío. Van a escuchar gritos y corridos. Todavía voy a tirarle a quien quiera tirarle. Eso era muy importante para mí. Por eso es que dejé pasar tantos tratos.
Estamos viendo a todos estos artistas ahora volviendo a lo de antes quemando y lanzando sus propios discos. ¿Sigue teniendo sentido eso de “firmar un contrato importante con una disquera grande”?
Cada día que pasa tiene menos sentido firmar con una disquera grande. Ahora existe la Internet que equilibra el campo de batalla. Existen las estaciones de radios de las universidades y también publicaciones independientes como Ozone, Block 2 Block, Murder Dog y todas esas revistas regionales que tienen una gran audiencia. Hay que regresar al principio. Uno no puede depender de una disquera para el desarrollo artístico de uno porque ellos ya no hacen desarrollo artístico. Ellos usan trajes allá arriba de esos edificios altos y tratan de decirle a uno en Carolina del Norte o en Nueva Orleáns cómo hacer lo que uno hace. No tiene sentido. El hip-hop es algo muy regional. No se puede complacer a todo el mundo, y si tratas terminarás lanzando algo comercializado, mutado, como Frankenstein, una porquería de cartón.
Vemos que eso está sucediendo mucho en estas grandes ciudades con respecto a la mayoría de los latinos que viven en el centro y que son ignorados y no son representados apropiadamente por los canales latinos de televisión que salen de Miami y Nueva York.
Ahí es donde entro yo. Para eso estoy, para decir que soy un miembro de ese grupo. Yo entiendo lo que me gusta y asumo que a la gente de mi cultura le gusta lo mismo. Así es que esa es mi responsabilidad, traer eso a la luz sin sacrificar lo que hago. Esa es nuestra norma; vamos a hacer lo que queramos hacer. Nuestros discos no van a tener nada de pamplinas de corporación. No me voy a preocupar por lo que piense Clear Channel, Viacom, NBC porque ellos no son los que pagan mis cuentas. La gente en el pulguero son los que pagan mis cuentas.
Tuviste problemas por el video de “Like This and Like That” por el contenido. Háblanos de eso.
Esto es una historia real. Ellos dicen que no pueden enseñar gente cruzando la frontera. Y yo digo, “ustedes son una compañía de medios latina, y el grupo más grande que ustedes están persiguiendo son los mexicanos-americanos en el centro de los Estados Unidos. No son nada más los del Bronx. Ustedes están persiguiendo ciudades enormes como Dallas y Houston. ¿Tienen a estas grandes metrópolis mexicanas y me van a decir a mí que no pueden enseñar a mexicanos cruzando la frontera? ¡Maldita sea! ¿Ustedes están supuestos a ser una compañía de medios latina? ¿Están supuestos ustedes a servirnos a nosotros?” Esto es a lo que nos enfrentamos nosotros. Si no van a tocar mi música aquí, ¿en donde la van a tocar? Me alegro que esta gente no entienda. Me hacen el trabajo más fácil para venderle a la gente que quiere esto y no lo puede obtener en ningún otro lugar.
Parece ser que “la gente que lo quiere y no lo puede obtener”, que son la mayoría de la que tú estás hablando, son los que están más en la mira...
Todas estas compañías grandes nos tienen en la mira porque quieren que compremos los productos de ellos. Las empanadas y los burritos de desayuno en las cadenas de fast-food (comida rápida) muestran que todo el mundo quiere nuestro dinero. Ellos reconocen que nosotros contribuimos y trabajamos en el campo y muchos otros trabajos peligrosos. Estamos en el ejército cogiendo balas. Déjame decirte como funciona. ¿Estás listo?
Sí. Dime.
Los Estados Unidos es como un avión, y nosotros pagamos para estar en el avión porque pagamos impuestos. Muchos de nosotros somos ciudadanos. Estamos cocinando la comida para que la gente coma en el avión. Limpiamos el avión. Lavamos el avión cuando es hora de parquearlo. Le ponemos combustible. Cuidamos los hijos de los pilotos cuando ellos vuelan. Y mientras tanto todo el mundo en el avión esta gritando, “sálganse del avión”. [risas]
¿Eres siempre tan dogmático?
Cuando yo me alisté para ser rapero fue porque yo quería decir lo que quería decir y que me pagaran por eso y hacer algo por mi gente. Yo no quiero que alguien con un traje en una disquera me diga de lo que tengo que rapear. No quiero que un judío de 50 años me diga lo que es un club banger. Yo no me alisté para eso. Por eso es que me gusta la cosa independiente. Ellos no quieren tenerme allá arriba como un payaso como alguna gente: “Haznos reír. Dinos unos chistes, pero no nos hagas acordar de los problemas de verdad. No te trajimos aquí para hablar de eso. Nosotros queremos usarte para que los mexicanos se sintonicen y hacer dinero a costa de los mexicanos”.
¿Es muy político el disco? El título parece indicar que sí.
Tengo muchas líneas ahí. No predico. No tengo una canción entera en la que estoy enfurecido y toda la canción es “maldito George Bush”. Por ejemplo, esta línea, “No nos pueden deportar a todos. Ese es el slogan/ voy a repetirlo fuerte y a ponerlo en un anuncio bien grande/ estoy en esto por el papel verde y las caras color café”. Es sólo una línea aquí y otra allá. Es como medicina mezclada con miel. No quiero asustar a la gente diciéndole, “aquí está tu medicina”. No. No quiero asustar a la gente. Mi responsabilidad como artista es despejarle la mente a la gente y hacerles sentir algo. Y quiero pintar una imagen también como artista. Quiero que pongan el CD y lo primero que escuchen sea un grito. Definitivamente voy a hablar del tema porque no voy a ponerle al disco el título de They Can’t Deport Us All y tener un montón de canciones de fiesta ahí. Mis fans se molestarían. Va a tocar fuerte en tu Cadillac, pero también tiene un mensaje guardado ahí. Creo que logré lo que quería. De verdad que sí.
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