
Un Rayito De Luz
por Álvaro Santistevan
APR 2007
Él señala con el dedo hacia una foto suya a la edad de ocho años parado entre Camarón de la Isla y Paco de Lucía y comienza a contar la historia de cómo la ciudad de Madrid lo llamaba “el gran guitarrista de flamenco del futuro”, un gran honor para un chico que no escuchaba otra cosa que flamenco en ese entonces. Pero ahora Rayito está sentado en su casa estudio en South Beach tocando una guitarra clásica de un valor de $30,000 hecha especialmente para él. Mientras sus dedos coquetean con las cuerdas de nylon, la historia continúa y él admite que el sueño de ser “el gran guitarrista de flamenco del futuro” nunca fue suyo. Él dejó a España y se fue a Miami a los 14 años con la esperanza de que el sol y la arena le enseñaran lo que necesitaba aprender para seguir su camino. Ese camino tiene a Rayito actualmente promoviendo su disco debut homónimo.
Mucho ha cambiado para Rayito, de niño prodigio a joven solista. Al principio, “me veían solamente como un guitarrista”, dice. Después, “cuando escribí canciones me veían como compositor”, añade, refiriéndose a las dos canciones que escribió junto a David Bisbal (“Lloraré las Penas”) y Ricky Martin (“Jaleo”). Tenía que demostrar constantemente quién era y la industria constantemente trataba de encasillarlo. “Siempre ha sido una lucha constante, una batalla. Pero yo no lo lamento. Me ha hecho trabajar más fuerte”.
Rayito, el disco, “es pop latino”, dice el joven de 24 años. “Algunas de las canciones las escribí en el proceso de grabación del disco, pero la mayoría de las canciones ya estaban escritas. Mi música es un crisol de mezclas. No quiero decir la palabra fusión porque todo el mundo dice fusión ahora y la mayoría de ellos no lo son”.
Después de escuchar el disco, el legendario productor Kike Santander le dijo a Rayito, “Dios bajó a la tierra y te tocó con su barita mágica”.
En cierto sentido la música de Rayito siempre está cambiando. “Mis raíces son de flamenco, pero yo vine aquí a estudiar música y tuve la oportunidad de conocer a músicos de mi edad de diferentes géneros musicales”.
Estudió en la escuela New World School of Arts, que forma parte del programa de Florida’s Magnet, y desde entonces ha colaborado con Luciano Pavarotti, Plácido Domingo, Paco de Lucía, Julio Iglesias, Paulina Rubio, Bisbal y Martin.
A los 22 años Rayito firmó un contrato disquero con SouthBeat Records y poco después comenzó a grabar el disco, un proceso que le tomó alrededor de dos años. Este viaje lo llevó a un lugar inesperado.
“Grabé en la casa de Bob Marley. Me trataron muy bien. Llegué a grabar en el cuarto donde él escribía sus canciones. Toqué y canté canciones con su madre”, él dice radiante.
En estos momentos Rayito dice que está esperando confirmar su gira. “Todavía se está planeando”, dice.
Mientras el sol de la tarde se hace tenue afuera de la ventana de su estudio, Rayito habla un poco sobre su amor por la guitarra. Dio su primer concierto a los cuatro años; a los ocho podía competir con guitarristas de flamenco. Dice que su padre lo enseñó a tocar y que hasta el día de hoy ellos se ajuntan para descargar un poco. Hay una guitarra en cada cuarto de la casa. Los armarios están llenos de cajas de guitarras.
Al final de la entrevista se le pregunta a Rayito, “¿cuán difícil fue dejar a Madrid y la posibilidad de convertirte en una gran estrella del flamenco?” Con gran respeto por la música y por la gente que ama al flamenco, él dice simplemente, “No puedo vivir a su manera. Solamente puedo vivir a mi manera”.
Me imagino que la belleza de dejar algo que puede ser tuyo por derecho para perseguir otros sueños es que siempre puedes regresar.