
La Evolución de Arturo Sandoval
por Mariela Perez-Simons & Troy McConnell
AGST 2006
Nacido en un pintoresco pueblo cubano, Arturo Sandoval se convirtió en un trompetista renombrado internacionalmente, ha tocado con gigantes del jazz como Dizzie Gillespie, se le ha nominado al Grammy 12 veces, y es profesor de música en la Universidad Internacional de la Florida, donde ha creado programas educativos para ayudar a jóvenes músicos. Pero nunca se ha olvidado de practicar, practicar y practicar la trompeta.
Artemisa es un pueblito con una población de aproximadamente 70,000 habitantes situado a 25 millas de La Habana, Cuba. Entre los encantos de este pueblito se encuentran una pintoresca iglesia construida hace 200 años situada en una plaza colonial, los batidos de plátano tan famosos que la gente viaja grandes distancias para probarlos y la ruinas de una plantación azucarera del siglo 19. Pero algunos insisten que Artemisa es más conocida por ser el lugar donde nació el mundialmente aclamado trompetista Arturo Sandoval.
A la edad de 11 años, cuando aún vivía en Artemisa, la tía de Sandoval le regaló una trompeta. Y desde esa tierna edad el niño supo que quería dedicarle el resto de su vida a ese instrumento. Para asegurarse de su éxito, sus padres lo mandaron a uno de los mejores trompetistas del pueblo. “Ese hombre”, dice Arturo, “hizo todo lo posible por desilusionarme. ‘No pierdas el tiempo’, me dijo ‘No tienes ningún talento y nunca llegarás a nada tocando la trompeta’”.
¿Qué hizo Arturo? “Practiqué y practiqué y practiqué aún más”, dice.
En 1964 Arturo obtuvo una beca para estudiar en la Escuela Nacional de Arte, y continuó practicando y estudiando a diario. Después de tres años, a la edad de 16, empezó a tocar música clásica con la Orquesta Nacional.
En 1974, junto al saxofonista Paquito D’Rivera y el pianista Chucho Valdés, Sandoval se convirtió en co-fundador de la Orquesta Irakere y su éxito lo llevó a un punto cumbre en su carrera. En 1977, a la edad de 27 años, Arturo conoció a Dizzy Gillespie. “Conocer a Dizzy fue una bendición para mí”, dice Arturo. “Me inspiró y me elevó. Fue como un padre para mí”.
Dizzy se convirtió en el mentor de Sandoval y fue él quién lo dió a conocer en el mundo internacional del jazz. Fue en 1990, precisamente durante su gira con la Orquesta de Naciones Unidas de Dizzy Gillespie, que se quedó en Estados Unidos.
“Estaba oprimido en Cuba,” recuerda Arturo con dolor “No se me respetaba como músico. Sufrí mucho y por eso nunca miro hacia atrás. Nací de nuevo cuando llegué a este país hace 13 años y le doy gracias a Dios todos los días de estar en este maravilloso país”.
Desde su llegada a Estados Unidos, Arturo ha grabado diez álbumes y has escrito y tocado temas de películas como La Familia Pérez, los Reyes del Mambo y Habana. También es profesor de la Universidad de la Florida y se ha involucrado en varios programas educacionales para ayudar a músicos jóvenes. Uno de estos programas es el "Arturo Sandoval's Dizzy Gillespie Trumpet Scholar Award" en la Escuela de Música Lionel Hampton de la University de Idaho.
“Después de la muerte de mi amigo y mentor Dizzy,” dice Arturo, “creamos esta beca para honrar al maestro y mantener su nombre y su legado vivos al darle la oportunidad a los jóvenes talentos musicales a que reciban la mejor educación posible. Esta es la mejor manera de honrar al hombre que fue y es mi mayor inspiración, además de haber sido clave en mi búsqueda de libertad para mí y mi familia”.
Para los músicos jóvenes, Sandoval tiene este consejo: “Para comenzar una carrera musical hay que estar profundamente enamorado de la música, totalmente dedicado a la música y practicar, practicar y practicar”.
Trumpet Evolution, su último álbum.
Este año Sandoval lanzó Trumpet Evolution, un álbum donde le rinde tributo a los 19 músicos de jazz más influyentes de todos los tiempos, incluyendo desde Louis Armstrong a Dizzy Gillespie. Trumpet Evolution ha sido un éxito rotundo con la crítica en todas partes.
“Tuve esta idea por muchos años y no fue hasta ahora con Crescent Moon que el sueño se hizo realidad”, dice Arturo. “Yo quería rendirle tributo a los maestros que me inspiraron tanto. Uno de los mayores desafíos fue captar el color, los sentimientos y mantener el estilo y los sonidos de 19 músicos diferentes. El otro desafío fue elegir 19 canciones de las cientos que había, porque había mucha gente a la que yo quería honrar. Me divertí mucho grabando este disco y aprendí mucho del estilo de estos genios musicales”.
Para el disco, Sandoval personalmente eligió cada canción y se pasó más de un año perfeccionando varias técnicas con más de 20 trompetas distintas. Entonces se unió al productor Quincy Jones y recreó cada canción con el visto bueno de los artistas originales o con miembros de su familia.
Arturo Sandoval ha ganado cuatro Grammys y ha sido nominado al premio 12 veces. Él vive con su familia en Miami, Fl.