
Alicastro: Una mirada renovadora del pop-rock
por Griseida Díaz
MAY 2007
El apuesto Alicastro le sacó ventajas a los contratiempos ocurridos durante
la promoción de su primer trabajo discográfico Todo Vale en Nueva York.
Estuvo lloviendo sin piedad en la ciudad, el auto donde viajaba quedó varado
y por si todo ello fuese poco, el hotel donde se hospedaba estaba
"embrujado"—y para colmo su habitación se ubicaba en el piso 13. Situaciones
a las que supo sacarle provecho, escribiendo un tema precisamente llamado
'Piso 13' en su laptop, mientras se encontraba dentro del auto accidentado.
Su sensibilidad es tal que cada momento, lugar y circunstancia son un buen
pretexto para crear una canción. Muestra de ello son los 11 temas del álbum,
con influencias de rock, folclor, cumbia y tango, pero desde una perspectiva
muy pop.
Alicastro llegó a la entrevista junto a su inseparable guitarra, mientras
sus ojos reflejaban el mismo ímpetu que lo llevó a dejar una vida de
comodidades en Colombia, con el deseo de convertirse en un gran cantante. "Es
muy difícil, porque cuando uno vive en su país está en condiciones más
tranquilas, estudia, tiene su novia, su familia, además soy hijo único. Ya
venía desde hace mucho la idea en mi cabeza, hasta que un día cristianamente
me sentí listo y dije: 'Me voy para el Norte'. Agarré mis maletas, una la
llené de libros y música, la otra de sueños", dice. Entonces inició un proceso de
cambios y mucho aprendizaje. "Llegué a Miami, comencé a trabajar y pulir mis
canciones, tuve que inventarme la vida para en cualquier momento grabar este
disco, que me hace sentir muy orgulloso".
En la gráfica del álbum aparece Alicastro sosteniendo un corazón con unos
Símbolos. "El mensaje es claro, esto es una lucha y definitivamente no hay
nada que compre el amor, es lo más importante. Este disco es una visión
artística del concepto de pasión, está hecho con el corazón, casi que me lo
saqué y te lo puse aquí porque lo hice con mucha garra".
Un canto a la vida
Las letras de Alicastro son la columna vertebral de un concepto propio,
donde conviven sus realidades y fantasías, abriendo un canal de expresión.
"En el disco hay un sentimiento de plasmar cosas que me importan, como la
libertad. 'Uno Nunca Sabe' es una frase que uno encuentra en cualquier
conversación cotidiana y habla de seguir tu corazón, de perseverar en tus
sueños", cuenta el cantautor. También en temas como 'Todo Vale' narra la historia personal del latinoamericano e ilustra eventos como "observar la tragedia de las Torres Gemelas desde Colombia, quería dejar ese retrato histórico". En general sus composiciones nacen "siempre con el compromiso de decir algo, ya sea profundo o para reírme, pero definitivamente tratando de tener un concepto".
Alicastro escogió utilizar su apellido para darse a conocer en el medio
artístico, mientras sus amigos le llaman por su primer nombre, Fabián. "Mucha
gente me había llamado Alicastro desde el colegio y no fue raro para mí
usarlo como nombre”, dice. “Mi apellido es bastante difícil de rastrear. Sé que
tiene algo que ver con Venezuela y con Italia, pero no he podido investigar.
En Colombia no hay sino mi familia con este apellido".
Desde chico fue muy inquieto y mostró interés por varios instrumentos como
el piano y la guitarra—vocación que tardó en dar sus frutos, pero que en el
presente le otorga excelente proyección en los diferentes países a donde
empieza a llevar su propuesta. "Como decía el maestro Manzanero, 'Hay que
aprender a picar piedra'. Entonces yo estoy aquí aprendiendo a picar piedra
todos los días".