Por Samuel Aguiar Iñiguez
Traducción: Traducido por: Gonzalo Noales
(Fresno, CA)- "¡Oye, mi amor…!" era el coro que resonaba por todo el Save Mart Arena de Fresno, durante el pasado 16 de septiembre de 2007, día de la Independencia Mexicana. Los fanáticos de Maná esperaron en fila durante algunas horas con la esperanza de lograr ver a Fher, Alex, Sergio, o Juan, saliendo del Bus que utilizan para la gira, o de una limusina, o de un helicóptero; y todo a raíz de un rumor corrido entre los presentes que hablaba de una posible aparición de la banda ante miles de fanáticos que los alentaban mientras aguardaban en línea.
El espíritu de Guadalupe Hidalgo se encontró presente a lo largo de todo el día. Muchos de los fanáticos mexicanos hacían gala de su independencia, vistiendo la conocida camiseta verde del seleccionado mexicano de fútbol. Las muchachas por su parte, demostraban su favoritismo por Rafael Márquez luciendo la del número 4 con ajustados jeans, al tiempo que otros llevaban la amarilla del América, o la roja, azul, y blanca a rayas, de Las Chivas; pero todos, independientemente de sus preferencias, estaban allí para celebrar el día de la independencia junto a este símbolo cultural mexicano que se llama: Maná.
Desde el comienzo, incluso antes de que la banda comenzara a tocar, la alocada y bulliciosa hinchada de seguidores ya había comenzado a efectuar “"a ola" alrededor del complejo. Banderas mexicanas, sombreros, y camisetas de "Viva Zapata" saltaban cada vez que pequeños avances de canciones de Maná sonaban por las bocinas del estadio.
"¡Estaba tan emocionada y tan feliz cuando vi a todos los fanáticos aquí, compartiendo la misma experiencia,” dijo Imelda de 16 años, proveniente de Turlock, quien asistía a un concierto de Maná por primera vez.
En el momento en el que las luces del estadio se apagaron, se oían gritos ensordecedores mientras una cortina transparente dejaba entrever las palabras "Amar Es Combatir" título de esta gira y del más reciente álbum del grupo.
La sincronización de Alex en la batería, Juan en el bajo y Sergio en la guitarra junto a los saltos de Fher durante el “¡Oye mi Amor!" puso al estadio en absoluto hervor. La demora de 40 minutos para comenzar el concierto no molestó a nadie ni impidió que todos y cada uno de los presentes cantaran al unísono.
La solidaridad entre los 12.000 espectadores en un estadio preparado para 11.500 personas sentadas, se transmitía con cantos, llantos, abrazos, saltos, y bailes. El concierto había comenzado y el estadio repleto sonaba como un latido común a lo largo y ancho del este de Fresno. La independencia Mexicana estaba vivamente representada en los miles de gritos, y en una pareja ya mayor, que luciendo ropas norteñas y una camiseta de "Intocables", sonreía.
"¡Estoy orgullosa de ser mexicana! Soy Mexicana hoy y para siempre. ¡Viva México!" Era el grito que hacia temblar las paredes del estadio Save Mart. El espíritu de Guadalupe Hidalgo podía ser oído a través de la voz de Carmen, una fanática de 30 años que trajo a sus dos hijos: Esther de 11 y Davino de 13, y a su madre, a la celebración familiar perfecta. "Maná para mí es lo mejor", dijo Carmen, quien además gastó $200 dólares en boletos y condujo alrededor de 100 millas para llegar a esta celebración en este día de tan especial de la Independencia Mexicana.