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MANÁ-MANIA EN LOS ANGELES

Por Ziolav García

Galería de Fotos de Los Angeles

(Los Angeles, CA)- Quienes pensaron que cuatro presentaciones consecutivas del grupo de rock mexicano Maná, en una ciudad como Los Ángeles y en una plaza como el Staples Center, sería un reto difícil de cumplir, se equivocaron.

Fuimos testigos de esta hazaña el domingo 23 de septiembre, asistiendo al último concierto que Maná ofreció en Los Ángeles y con el cual la banda estableció un record nunca antes logrado por un artista latino.

Los fans comenzaron a llegar a las 5 de la tarde provenientes, además de Los Ángeles, de ciudades vecinas como San Diego, Las Vegas y hasta de Tijuana, México. Algunos expresaron su fanatismo portando camisetas, gorras, pósters y hasta letreros hechos por ellos mismos, alusivos a sus ídolos.

El público estaba conformado por una gran diversidad, tanto de edad como nacionalidades. Niños, jóvenes y adultos. Colombianos, venezolanos, peruanos, salvadoreños, argentinos, chilenos, americanos, asiáticos, y la infaltable y además mayoría “gran raza mexicana” llenaron los 15 mil puestos previstos para el show.

El concierto, pautado para las 8 de la noche, no comenzó hasta las 8:50 p.m. El escenario estaba cubierto por una gran tela blanca que sirvió para proyectar las imágenes alusivas al tan problemático muro que pretende dividir la frontera entre Estados Unidos y México, e impedir así que cada día más indocumentados la crucen. Una vez derrumbado el muro o lo que sería lo mismo, abajo el telón blanco, Maná comenzó el espectáculo interpretando paradójicamente “Déjame entrar”, expresando así su postura ante este tan debatido tema.

No fue hasta después de las dos primeras canciones que Fher se dirigió a los asistentes, y sus primeras palabras no podían ser otras que: “¡Buenas noches México y Latinoamérica! Esto se puso a casa llena por cuarta noche”. Como respuesta, el público eufórico hizo que el lugar se viniera abajo, metafóricamente hablando.

Este show además de haber brindado buena música, ofreció sorpresivos actos de magia comenzando cuando todos los integrantes cambiaron sus rostros por máscaras de calaveras al momento de recordar una gran pregunta: ¿Dónde jugarán los niños del mañana?.

Posteriormente, al culminar el solo de batería, ofrecido por Alex González durante unos diez minutos, la magia reapareció e hizo bajar del cielo una botella de una reconocida cerveza mexicana. Como era de esperar, después de tanto derroche de energía, el baterista de la banda no dudó ni un instante en tomársela, brindando antes con el público.

El siguiente acto se manifestó cuando misteriosamente comenzó a caer agua sobre el escenario, sirviendo de marco para la interpretación del tema “No ha parado de llover”.

La agrupación también quiso recordar que septiembre es un mes de gran importancia principalmente para los mexicanos, ya que celebran su Independencia. Con esta excusa seleccionaron a una fan de las primeras filas, la subieron al escenario y la invitaron a sentarse cómodamente en un atractivo sofá rojo. La chica emocionada por estar en medio de Fher y del guitarrista Sergio no soltó nunca la copa de vino que le brindaron.

Esta privilegiada joven se tomó muy en serio su papel. Le hicieron tomas de arriba a abajo mostrando a través de las pantallas los atributos por los cuales tal vez fuera seleccionada. Ella, como si hubiese sido escogida de un casting previo, además de cantar y coquetearles, no dejó de tocarlos y hacerles cariños .

En sí, fueron unas dos horas de entretenimiento, alrededor de unas 20 canciones entre las que destacaron sus grandes éxitos: “Oye mi amor”, “Mariposa traicionera”, “En el muelle de San Blas”, “Labios compartidos” y “Rayando el sol”, sólo por mencionar algunos.

Además de buena música, también se bombardeó al público con mensajes reflexivos sobre la naturaleza, el planeta Tierra y las alarmantes cifras ascendentes de suicidios, esto como una manera de crear conciencia y lograr que todos pongamos nuestro granito de arena. Lo que no sabemos es si el eufórico y rockero público interpretó los mensajes o prefirieron saltar, disfrutas y corear sus canciones, sin pensar en el llamado que Maná quiso hacer a lo largo del show.

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