
Arturo Sandoval Habla sobre su Nuevo Disco y sobre el Futuro del Jazz Latino
por Elena Álvarez-Ramírez
JUL 2007
Eran ya la cinco de la tarde y ansiosa esperaba la llamada de quien yo imaginaba tener una voz fuerte y asombrante, ya que él es un artista con una trayectoria musical de más de 30 años quien ha ganado numerosos premios y ha compartido escenarios con los más grandes de la música. Pero después de cinco minutos en la entrevista, esa intimidación se derritió al darme cuenta que Arturo Sandoval, aunque es una persona instruida y culta, en el fondo es el tipo de persona que mi abuelo llamaría, “tremendo campechano”. Aquí Sandoval nos habla sobre su nuevo álbum Rumba Palace y sobre el futuro espectro del jazz latino.
Háblanos sobre “El Huracán del Caribe”.
Es una canción muy pintoresca que viene de la tradición de la guaracha donde se usaba un tema popular como el que vendía el maní, el manisero, o el tamalero, o una mulata que pasaba por la esquina. Este tema es de una mulata que en el barrio le decían “el huracán” porque sus movimientos destacaban unos fuertes vientos huracanados.
¿Cuáles fueron algunas de las inspiraciones y las motivaciones detrás de los otros temas?
No hay un momento fijo ni hay, yo diría, una motivación específica que se haga componer una canción. A veces estás sentado y te sale algo, o estás durmiendo y tienes un sueño y se te ocurre una melodía. Las canciones salen, pero ya cuando uno es un compositor así de oficio y le dicen “vamos a hacer un disco”, se hace.
¿Qué tiempo tomó hacerlo?
Unos meses.
And, that’s it?
Sí, that’s it.
¿Usted cree que seguirá haciendo discos de música Cubana?
Yo no tengo idea porque yo no planifico las cosas así. O sea, que el próximo disco puede ser de cualquier cosa. A lo mejor va ser de Mozart.
¿Es amante de todos los géneros?
A mí me gusta toda la buena música. Yo creo que la música es solamente una: la música buena.
Me han dicho que usted también es un excelente pianista.
Siempre me gustó el piano. Cuando llegué a los EE.UU. tuve la oportunidad de comprarme mi primer piano. Y ahí comencé a estudiar y estudiar.
¿Cómo le va con los clubes de jazz?
Están bastante bien. Estamos trayendo a muchos artistas muy buenos. Estoy muy feliz con eso y creo que es un pequeño granito de arena al desarrollo cultural de la ciudad que nunca había tenido un club de jazz. Hay muchas personas que lo agradecen mucho, que realmente se acercan y dicen continuamente lo agradecido que están de que hayamos abierto el club.
El Futuro Espectro del Jazz Latino
Estoy sorprendida con cuántos músicos hispanos hay regados por el mundo, sobre todo en Europa. ¿Usted cree que ellos puedan llegar bien al mercado latino aunque estén por allá?
Imagínate tú, eso es algo de ponerse dichoso porque en la música, por lo general, no se sabe nunca. Porque cualquier tipo de música—la buena, la mala y la regular—tienen que conjugarse varias cosas para que la música llegue a la gente que debe de llegar. Entonces eso, en la mayoría de las ocasiones, no está en las manos del propio artista. Está en las manos de los locutores, de los que programan las emisoras de radio y de la prensa en general. Son muchos factores que considerar. Y tú como programadora de este género no lo puedes hacer sola. Tiene que ser una cosa general. Tiene que ser muchas personas haciendo lo que tú haces y haciéndolo bien con justeza. Hay que ser justo y darle la oportunidad a todo el mundo. Lo que pasa es que tú sabes que hay mucha cosa de dinero por debajo de la mesa y todo eso es una vergüenza. A mí me da hasta pena hablar de eso, pero todo el mundo sabe que existe. Realmente es una vergüenza para todos porque es algo sucio que toquen lo que paguen y no lo que verdaderamente tenga un valor cultural y que enriquezca la mente de los que escuchan.
¿Cómo ve usted el panorama de la música del jazz latino en estos momentos?
Creo que está mejor que otros rectitos. Por lo menos es una música positiva, una música bien hecha, que no está acudiendo a las groserías ni las cosas sexuales ni las muchas letras que hay hoy en día que son completamente negativas y agresivas. La música nuestra no tiene esos elementos, todo lo contrario; está hecha con profesionalismo y con deseo de que la gente disfrute lo que está escuchando y que no le venga a la mente ideas negativa.
Ha tenido una carrera larga hasta ahora y ha logrado tanto, pero ¿tiene todavía alguna meta por lograr?
Bueno, uno siempre tiene sus sueños. Lo que pasa es que yo nunca he sido una persona de hacer muchas planificaciones futuras. Siempre voy tratando de vivir un día tras otro. Vamos a ver estas próximas 24 horas lo mejor que lo pueda hacer. Vivo el momento y veremos mañana que pasa.
¿Y no arrepentirse del pasado?