The Walking Dead temporada 1: Crítica de Episodio 3

El tercer capítulo de la primera temporada de The Walking Dead nos lleva a un momento crítico para los sobrevivientes y para nuestro héroe, Rick Grimes. Para los que no hayan visto el capítulo, mantendré los espoilers después del salto pero recuerden que si eligen seguir leyendo fueron advertidos.

Este capítulo no se centró tanto en los zombies sino en el drama humano de los personajes que están tratando de seguir vivos y formar una micro-sociedad al mismo tiempo que tratan de no pensar demasiado en el futuro. Fue allí donde el episodio triunfó, mostrando que los zombies no son necesarios para mantener la historia interesante ya que los personajes están tan bien construidos que nunca se vuelven aburridos.

Sinceramente me sorprendió que Merle (Michael Rooker) sobreviviese a los eventos del capítulo anterior. Varios lectores me habían comentado que volvería y no tengo problema en admitir que tenían razón. Su regreso fue tan interesante como espectacular ya que le dejó a sus salvadores un regalo de despedida al final del episodio que no olvidarán.

También vimos como la situación familiar de Rick aún continúa siendo tensa y como Shane esta perdiendo el control luego de que el regreso de su amigo no fuese el evento que el anticipaba.  Mi única queja es que tengo que esperar hasta la semana próxima para saber como sigue la historia que me tiene totalmente enganchado como muy pocas series lo han logrado.

Puntaje: 8/10- ¿Qué puedo decir de The Walking Dead que no hayan oído antes? La serie es intensa, impredecible, bien escrita y aún mejor filmada. Toda una maravilla para estos tiempos de entretenimiento mediocre y que no deben perderse.

 

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