BATANGA EN EL SXSWPor Michael Keefe
En Texas los latinos representan más de un tercio de la población, así que es natural que Batanga presentara un showcase de música latina en el festival anual de artes que se celebra en Austin, la encantadora capital de Texas. Durante el curso de cuatro noches en marzo del 2008, 1700 bandas y solistas de alrededor del mundo tocaron en más de 70 escenarios en el centro de Austin, llenando la vibrante ciudad de una variedad asombrosa de sonidos y voces.
El contingente de habla hispana se hizo escuchar el miércoles por la noche en The Continental Club, un club de 50 años, famoso por los coches antiguos que generalmente están parqueados al frente del local. En el menú de esa noche se encontraban los roqueros de Guadalajara Elis Páprika, la relajada música de electro-pop de Ceci Bastida de Tijuana, y el cantautor de Austin David Garza, un mexicano-americano de tercera generación. Entre las presentaciones, el encantador DJ Pájaro, del club La Cita de Los Ángeles, tocaba temas en los tornamesas.
El jueves SXSW se puso a toda marcha mientras los fans de todas partes seguían llegando al centro de Austin. El grupo de funk latino local, Grupo Fantasma, abrió la fiesta en el pintoresco Auditorium Shores Stage con ritmos de merengues, redobles de timbales, y una excelente sección de vientos. Más tarde esa misma noche, Flamingo Cantina presentó un showcase latino de artistas de ambos lados del Atlántico. Otro grupo de Guadalajara, Descartes a Kant, convirtió filosofía en rock mientras que Brazil nos trajo al grupo de electrónica Lucy and the Popsonics, y la conmovedora lady del hip-hop español Mala Rodríguez, compartió sus compases y rimas en español.
Sin embargo, uno no tenía que ir a un showcase para encontrar la fuerte presencia latina en el SXSW. En el Music Trade Show, un trío amable de brasileños presentaba con orgullo, gratis, una compilación de dos discos de los temas más reciente de su país, que incluía canciones de artistas establecidos como Tom Zé y también de la moderna y fresca banda Mahnimal. Al lado de ese sitio, en SESAC Day Stage, un miembro de la prensa argentina le tiraba fotos al cantante inglés de música de protesta Billy Braga. Unas manzanas al oeste del Centro de Convenciones, el Museo Mexic Arte y TKO Productions presentaron un día entero de música latina, en donde el área del escenario estaba decorada con bellas pinturas al óleo de artistas hispanos como José Fors y Enrique Guillén. La banda de rock Manejo Beto probaba el sonido en dos idiomas diciendo, “Check, check, vámonos”, antes de empezar su actuación. Más tarde esa misma noche, el acordeonista Joel Guzmán tocó, junto con el legendario compositor tejano Joy Ely, canciones americanas influenciadas por la música tejana. Incluso, hasta a las dos de la mañana el centro de Austin estaba lleno de vida al salir los jóvenes latinos del club Planeta Nightclub; estaban sudando después de bailar al ritmo de los últimos temas del reggaetón.
Pero para recibir la dosis perfecta de música latina, el lugar perfecto fue la Fiesta Latina de Batanga. Desde el mediodía hasta la noche, el viernes y el sábado, el patio al aire libre detrás del restaurante Habana Calle 6 ofreció una mezcla exquisita de música latina. Entre los grupos que participaron se encontraba la banda de punk-pop de Ciudad México Allison y los roqueros bilingües de L.A., Monte Negro, quienes tocaron pocos pero excelentes temas mientras que el público bailaba a la par. Entre sus actuaciones, los fans disfrutaron de deliciosos sándwiches cubanos y sabrosos mojitos.
El sábado por la noche Gustavo Alberto tuvo su propio show completo en el Maggie Mae's Gibson Room. Y él claramente se ganó al público diverso con su melodioso pop-rock acústico. El show de Alberto fue la forma perfecta de terminar los cuatro días de música latina estelar. Batanga y SXSW fueron la combinación perfecta al unirse artistas de tres continentes trayendo una gran mezcla de estilos musicales a miles de fans de la música.
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