El abuso de las nuevas tecnologías

Nuevas tecnologíasSi bien puede que estén acostumbrados a leer aquí en TechTear novedades en referencia a Gadgets, Internet y demás... también es necesario que, de vez en cuando, nos sentemos a reflexionar sobre como impactan estas tecnologías en nuestra vida cotidiana.

En este artículo, mi idea es brindar una opinión sobre lo que es estar un día exento de todo tipo de Gadgets, que suelen acompañarnos cuando salimos a la calle, más algún que otro aporte sobre las malas consecuencias de su (ab)uso, e información relacionada sobre otras tecnologías que solemos usar del mismo modo.

Introducción

Todo empezó una mañana, cuando en el apuro por llegar al transporte para ir a la Universidad, me dejé el móvil conectado al cargador en casa. Si bien consideré que no llevarlo no presentaría ningún problema, tampoco me puse a pensar que otros Gadgets me había olvidado.

Una vez viajando -y pensando como podría hacer para avisar a alguien en casa que desconectara el móvil del cargador-, me di cuenta de lo solo que me encontraba en el colectivo... pese a tener unas 50 personas compartiendo el mismo vehículo, cada una sentada en su respectivo asiento.

Desde distintos iPod de primera, segunda, trigésimo novena generación, hasta un dichoso muchacho con su iPhone, más el típico grupo que prefiere llevar la música directamente en el móvil... todos ellos, con sus auriculares conectados al oído... sin siquiera poder decirles ni á, como para no aburrirme durante el viaje. Pensé por un momento en sacar la portátil, pero recordé que había pasado todo el contenido a un par de DVD para hacer espacio en el disco... por lo que descarté la opción previo a abrir la mochila.

Debo admitir, que el viaje se me hizo interminable (y solo es de 45 minutos)... pero por suerte, antes de llegar a la Universidad, se me ocurrió tomar algunas notas sobre este suceso tan extraño en mi vida (era la primera vez que dejaba mi móvil en casa... al menos, sin que así lo desease). Busco en la mochila, la portátil sería mi gran aliado para tomar notas... y me encuentro con que tampoco estaba... que pesadilla, mi día no podía ser peor (fuera de que también tuviese los trabajos prácticos para presentar allí, fue como sentir que me cortasen los brazos). Por suerte, nunca olvidé como usar una lapicera, por lo que saqué un cuaderno (por suerte no soy -tan- dependiente de la tecnología), y me puse a escribir -entre saltos propios del camino- esta extraña experiencia.

Lamentablemente no tenía una cámara (ya que uso la del móvil) para capturar ese momento... viendo un colectivo lleno de gente, pero ninguna de estas personas comunicándose con otra... algo que me pareció muy triste (pero que vivo y soy parte de eso, día a día).

Una vez en casa, terminada la pesadilla en vida, me senté en la computadora y empecé a buscar información sobre los problemas que traen este tipo de tecnologías, para lo cual me encontré con varios problemas asociados.

iPod + cruce de calle = posible accidente

Lo más impactante con lo que me crucé, fue sobre una serie de accidentes sucedidos en algunas ciudades de Estados Unidos, como Nueva York, en donde se empezaron a plantear la posibilidad de sancionar el uso del iPod cuando se cruza una calle. Uno podría pensar que ridícula dicha medida, pero si hacemos una ecuación con mucho ruido (propio de una ciudad grande), autos, un sujeto escuchando música con el volumen al máximo, más un cruce de calle... posiblemente tengamos como resultado un accidente.

A continuación les dejo una imagen que sintetiza claramente lo que se trata de prevenir:

iPod

Esta campaña, si bien ya es vieja, fue creada por la Agencia de publicidad DDB, para la New South Wales Police Force que opera en Australia. El eslogan de la campaña va al grano... "Ten cuidado con los autos cuando utilizas auriculares".

Hablando por el móvil a los gritos

Otro aspecto que he notado cuando transito por la calle (si, con el manos libres colgando), es que la gente suele hablar a los gritos con quienes se están comunicando. Peor aún, a veces gritan cuando estamos al lado de ellos, esperando para cruzar en una esquina... lo cual puede resultar bastante molesto, y terminar en una pelea callejera por la falta de educación.

Si bien esto podría no parecer importante a primer rasgo, tiene que sucedernos un par de veces para entender cuan molesto puede ser para otro que andemos a los gritos por la calle (siendo que a nadie le interesa lo que conversemos con quien esté del otro lado de la línea).

Un consejo sería buscar un lugar tranquilo al momento de realizar un llamado, o bien... si atendemos en un lugar ruidoso, buscar resguardo rápidamente para continuar la conversación.

El móvil en la mesa...

El momento familiar... ese que desde chico nos enseñaron a respetar, y en el cual nuestros padres intentaban convencernos (de buena o no -tan buena- forma) de que apagáramos la televisión, hoy en día se ve reducido a nada cuando suena un bendito móvil (o celular, como le diríamos en mi país).

Podríamos decir que estar comunicados tiene su gran beneficio (quien quiera, en el momento que quiera, podrá ponerse en contacto con nosotros), pero también tiene sus grandes problemas, ya que cada vez abusamos más de la tecnología, y esta termina por decidir lo que hacemos en nuestra vida cotidiana.

No soy quien para poner reglas en casas de otros en cuanto al uso del móvil -en la mesa-, pero por ejemplo... en casa, trato de evitar que a la hora de la comida se realicen llamadas (a menos que sea para el Delivery) y, si se contestan llamados, que estos sean terminados rápidamente, por medio de un "te llamo después" o más duro aún, "estoy comiendo".

La importancia de este aspecto, radicará en cuanto valoren este momento del día, ya que si el momento es familiar... luego pueden llegar a arrepentirse de no haber estado en contacto con sus seres más queridos, en uno de los pocos momentos que pueden disfrutar de ellos; y si comen solos, puede que estén haciéndose daño sin pensarlo (como lo indican algunos estudios).

Internet, redes sociales y mensajeros instantáneos

Si bien la presencia de los mensajeros instantáneos no es -nueva-, hay que reconocer que cada día cobran mayor importancia... y muchas veces son uno de las molestias más notables a la hora de sentar un niño frente a un ordenador (sea como sea, buscará abrir el Messenger o cualquier chat vía web).

Hace unos años, con el propio costo de conectarse a la red, este tipo de formas de comunicación solían aprovecharse de mejor forma, ya que uno se conectaba para 'ver al resto' y ahí ponerse en contacto con una o más personas... pasar documentos, y luego volver a la rutina.

Ahora, con el creciente uso de conexiones de tarifa plana, es usual que veamos que nuestros contactos están conectados las 24 horas del día... pero que si les dejamos un mensaje, tardarán unas 3 o 4 horas en responder... cuando vuelvan al ordenador y se encuentren con la respuesta (de mensajería instantánea, nada...).

Peor aún, los más chicos no suelen tener noción de cuanto tiempo pasan chateando con sus amigos, y muchas veces reemplazan la interacción personal por una virtual (ya que pueden hablar con muchos, y al mismo tiempo... sin prestar atención siquiera a uno en particular).

El fenómeno de los mensajeros instantáneos no es nada comparado con el de las redes sociales, donde no solo se le da al usuario la capacidad de comunicarse con otros, sino también de usar aplicaciones/juegos que están integrados a dichas plataformas (como Facebook, Sonico, etc.). Ahora, si bien el usuario se mantiene más tiempo frente al ordenador (conectado a dicha red social), también pierde muchísimo tiempo "webeando", sea de forma solitaria o en grupo, que luego no sabe como recuperar en el peor de los casos.

Como detalle personal, por mi experiencia con las redes sociales, en su comienzo desconfié de ellas... y luego me di de alta en un par... hasta que me di cuenta la pérdida de tiempo que me implicaban, por lo que dejé de 'vivir dentro' de ellas. Ahora, me conecto de vez en cuando, y me encuentro con usuarios que están prácticamente todo el día modificando su perfil, participando en aplicaciones internas... y luego, de rebote, a mi me llegan invitaciones para ser parte de -todas- las aplicaciones que han usado (más el agregado de si quiero ver un vídeo, escuchar una canción, unirme a un grupo, y quinientas ofertas más). Gracias a este pequeño detalle, llego a la conclusión de que la red social no me sería (ni será) útil, a menos que viva conectado a ella... ya que cada vez que me conecto, debo borrar/aceptar/ignorar tantas invitaciones... que cuando termino, ya me cansé.

Conclusión

Si bien las tecnologías más importantes de hoy en día tienen su utilidad (el móvil me deja comunicarme desde cualquier lado, el reproductor me deja escuchar música donde sea, etc), el hecho de abusarse de estas lleva a que la utilidad se convierta en negativa.

Creo que lo mejor es buscar un balance personal en el uso de cada tecnología, reflexionando sobre lo que dejamos de lado al sacar provecho de estas, como también las posibles consecuencias que tengamos a futuro (y si es posible remediarlas).

No espero que una reflexión así les cambie la vida, aunque si que les haga meditar sobre como influyen las distintas tecnologías que usan a diario.

Actualización: En Alton Towers Resort, prohíben por una semana el uso de PDA's para que los padres puedan pasar más tiempo con sus hijos, durante su estadía en la zona de juegos. Si la medida es exitosa, entonces pasarán a hacerla permanente...

 

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